El risotto es uno de esos platos que tienen fama de complicados, pero en realidad, con un poco de paciencia se puede lograr una versión cremosa y definitivamente deliciosa. Hoy te traemos una receta que tiene la profundidad de los hongos y la suavidad del queso brie.
¿Querés lucirte en la cocina? Hacé este risotto de hongos y brie.
Ingredientes (para 4 porciones):
1 taza y media de arroz arborio
200 g de hongos portobello (o una mezcla con champiñones)
1 cebolla chica picada bien chiquita
2 dientes de ajo picados
½ taza de vino blanco
4 tazas de caldo de verduras o pollo
100 g de queso brie
50 g de queso parmesano rallado
2 cucharadas de manteca
2 cucharadas de aceite de oliva
Sal, pimienta y tomillo fresco (opcional)
El plato que parece sofisticado, pero es facilísimo.
Paso a paso:
En una sartén grande, calentá una cucharada de aceite de oliva y una de manteca. Agregá los hongos en rodajas y cocinalos hasta que estén dorados. Retiralos y reservá.
En la misma sartén, agregá el resto del aceite y la manteca. Sumá la cebolla y el ajo y cociná hasta que estén transparentes. Luego, agregá el arroz y remové un par de minutos hasta que se ponga medio translúcido.
Incorporá el vino blanco y dejá que se evapore el alcohol. A partir de este momento, empieza la clave del risotto: ir agregando el caldo caliente de a poco, revolviendo constantemente y esperando a que el arroz lo absorba antes de agregar más.
Cuando el arroz esté casi listo (después de unos 18 minutos), agregá los hongos nuevamente y mezclá bien. Bajá el fuego y sumá el queso brie en trozos junto con el parmesano. Revolvé hasta que se derrita y se integre todo en una crema perfecta.
Probá y corregí la sal y pimienta. Si te gusta, sumá un poco de tomillo fresco para darle un extra de aroma. Serví caliente y disfrutá como si estuvieras en un restaurante caro, pero sin gastar una fortuna.