Un avance en inteligencia artificial permite a un diminuto robot volar con una agilidad nunca antes vista. Desarrollado por investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts, el robot de 4 centímetros es capaz de acelerar como un insecto, cambiar de dirección de manera brusca y ejecutar maniobras complejas.
El robot que vuela como un insecto
Liviano como una pluma y veloz como un insecto real, este micro-robot combina precisión, potencia y el control inteligente en una suerte de cuerpo de insecto, logrados a través de algoritmos avanzados de predicción para así alcanzar niveles de maniobrabilidad nunca vistos en pequeñas escalas. Puede realizar maniobras extremas como sacadas laterales, vuelos bajo fuertes vientos y giros completos del cuerpo, superando ampliamente los récords previos de la micro robótica en velocidad y aceleración. Este avance marca un hito en la robótica aérea a microescala.
La nueva frontera de la micro-robótica
Este avance tecnológico fue dado a conocer el 14 de noviembre último en la publicación científica Dryad.org. y sus principales características son:
Dimensiones: 4 cm
Peso: 750 mg
Controlador predictivo basado en red neuronal
Maniobras bajo viento a 160 cm/s
Velocidad lateral máx.: 197 cm/s
Aceleración máxima.: 11,7 m/s²
Maniobras rápidas: 10 volteretas en 11 segundos
Inspirado en el sistema nervioso de los insectos
La relación cantidad de vueltas y tiempos según el trabajo elaborado por los investigadores Yi-Hsuan Hsiao, Andrea Tagliabue, Owen Matteson, Suhan Kim ,Tong Zhao, Jonathan How y Yu Feng Chen. Créditos: researchgate.net.
Esta imagen muestra uno de los logros más importantes de este trabajo de robótica: el parecido entre la mosca-robot con la mosca real en lo que respecta a cambios de velocidades y maniobras bruscas. Créditos: researchgate.net.
¿Qué lograron exactamente con este robot?
Teniendo en cuenta que los insectos son verdaderos maestros del vuelo, ahora es posible que un pequeño robot volador pueda frenar de golpe, moverse a los costados en una fracción de segundo, girar en el aire, resistir los vientos fuertes y recuperarse rápidamente si algo los desestabiliza.
Hasta ahora, si bien existían robots voladores muy pequeños eran bastante torpes, ya que sólo podían seguir trayectorias suaves, lentas y muy controladas. No podían hacer maniobras bruscas, entre otros.
¿Qué hicieron de diferente esta vez?
Los investigadores crearon un robot volador diminuto que pesa apenas 750 miligramos. Y lo dotaron de un sistema de control con inteligencia artificial que:
Predice qué va a pasar en el próximo instante
Decide cómo mover las alas en tiempo real
Corrige errores aunque haya viento o fallos mecánicos
Pero como el robot es tan pequeño para hacerlo fue imposible usar una computadora. Entonces lo que hicieron fue imitar cómo funciona el cerebro de un insecto, a través de una sencilla red neuronal con:
Una parte que “piensa” (como el sistema nervioso central).
Otra parte que mueve las “alas” (como las neuronas motoras).
El robot, quieto y en pleno movimiento. Créditos: researchgate.net.
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