El Museo Nacional de Arte Decorativo reunió a empresarios, artistas, diseñadores y referentes culturales para la inauguración de El fin es el principio, la muestra de Laura Orcoyen que propone un recorrido sensorial entre filosofía, naturaleza y arte. Entre el público, Juliana Awada se integró a la atmósfera del Palacio Errázuriz con un look casual, pero chic.
La empresaria había apostado por un blazer blanco, estructurado y pulcro, con un top lencero con puntilla que suavizaba el conjunto con un matiz femenino y delicado. La prenda lencera funcionó como el corazón del look, una elección que mostró la tendencia que se viene consolidando últimamente.
Debajo, Juliana lució unos jeans de tiro alto y pierna ancha, en un denim azul profundo. Ese contraste equilibró la propuesta y la llevó directamente al terreno cotidiano, demostrando que las prendas lenceras pueden convivir con la vida real sin perder encanto o verse fuera de lugar.
Los accesorios completaron la armonía, con sandalias abiertas de taco alto y un bolso de gamuza marrón que introdujo una dosis de calidez sin romper la paleta neutra.