Basta de recetas complicadas o con horas de cocción. El crumble de manzana es la receta perfecta para algo rápido, delicioso y con ingredientes que probablemente ya tienes en casa. ¡Ponte el delantal y manos a la obra!
Con pocos ingredientes y un mínimo de tiempo, este postre se convertirá en tu nuevo favorito.
Ingredientes:
3 manzanas grandes (verdes o rojas, las que prefieras)
100 g de manteca fría
100 g de azúcar (puedes usar morena para más sabor)
150 g de harina
Canela en polvo al gusto
Preparación:
Precalienta el horno a 180 °C. Pela y corta las manzanas en cubos pequeños o trozos delgados, luego colócalas en una fuente para horno. Espolvorea con canela y, si lo deseas, un poco de azúcar extra para realzar su dulzura.
En un bowl, mezcla la manteca fría cortada en cubos, el azúcar y la harina. Usa tus manos para desmenuzar la mezcla hasta formar una textura arenosa, como migas gruesas.
Cubre las manzanas con esta mezcla y lleva al horno por 20 minutos o hasta que el crumble esté dorado y crujiente.
Sirve caliente con una bola de helado de vainilla o una cucharada de crema batida para darle un toque especial.
Riquísimo y súper fácil de hacer.
Este crumble es perfecto para disfrutar en una tarde de verano con amigos o como postre para sorprender a tu familia. Y lo mejor es que nadie creerá que te tomó menos de media hora hacerlo.