En algún momento muchos hemos sentido frustración al intentar meter (sin éxito) alimentos en el freezer o congelador o al encontrarnos con dificultades sacar artículos hipercongelados y enterrados en el fondo. Como esto ocurre a menudo viene saber qué soluciones existen para al menos minimizar el problema. Se trata de técnicas de almacenamiento y organización adecuadas que aseguran un espacio extra y que cada centímetro valga.
Con bolsas planas reutilizables
Una estrategia eficaz para ahorrar espacio es utilizar bolsas planas reutilizables para congelar líquidos como sopas, caldos y salsas.
Después de llenar las bolsas colocarlas planas en el freezer hasta que se solidifiquen. Así será más fácil apilar otras cosas encima o colocarlas junto a otros productos congelados. Así se ven y caben más cosas
Además, los productos congelados en plano se descongelan más rápidamente, lo que reduce el tiempo de preparación de las comidas.
Con recipientes apilables
Organizar el contenido del freezer en recipientes apilables permite clasificar y acceder fácilmente a lo que se necesita sin perder espacio.
Para eso los recipientes tienen que ser duraderos y diseñados para soportar bajas temperaturas, de modo que no se agrieten ni se rompan.
Reducir el tamaño de los envases
Es otra forma sencilla de liberar espacio en el congelador y se logra desmenuzando en la mayor medida de lo posible todo el alimento que se quiere congelar.
Aquí puede resultar útil transferir los alimentos a recipientes más pequeños y ajustados, y considerar la posibilidad de envasarlos al vacío en bolsas. Esto ocupará menos espacio y hará que el freezer parezca más organizado y menos desordenado.
Créditos de la imagen: Quiet Mark.
Mejor espacio vertical
En lugar de tirar bolsas sobre bolsas en el freezer mejor utilizar el espacio vertical colgando algunas de ellas de tus estanterías mediante clips, ganchos o cajones deslizantes. De este modo, las bolsas no se amontonarán en las estanterías.
Etiquetar y clasificar los productos congelados
Clasificar los alimentos congelados en secciones como carnes, verduras y postres en función de las zonas de temperatura del congelador puede facilitar su localización y preservar la calidad de los alimentos.
Descongelar para evitar la acumulación de hielo
Para eso resulta una buena idea retirar el contenido vencido o las cosas que sospechas que nunca vas a utilizar para hacer sitio a otros artículos que sí vas a consumir.
Adoptar un sistema de "primero en entrar, primero en salir" puede evitar que los artículos queden enterrados y olvidados en el freezer.
Por último llevar la cuenta de lo que hay en el freezer mediante una lista escrita en el interior para así evitar comprar por duplicado.
El consumo consciente es siempre una buena forma de ahorrar espacio de almacenamiento.