Lo encontramos en la playa de cara al Pacífico, sentado en una reposera y envuelto en un toallón porque justo ese día estaba bastante fresco. El senador justicialista Miguel Serralta fue uno de los pocos políticos que se dejó ver en la primera quincena en Reñaca, más precisamente en el sector III del balneario chileno, con su familia y ocasionales amigos.
MDZol aprovechó la ocasión para que brindara las perspectivas que existen desde el oficialismo legislativo en torno a las internas que el peronismo vivirá este año, las leyes y debates pendientes luego de las vacaciones.
Pero también, y aunque se privó de dar nombres, criticó a los funcionarios provinciales que no acompañan a Celso Jaque en sus misiones por la provincia para recuperar la confianza perdida.
Y, por si fuera poco, reveló su más intenso deseo para 2011.
- ¿Puede hacer un balance del año que le tocó vivir al oficialismo en la Legislatura y cuáles son las perspectivas para 2009?
- En primer lugar, legislativamente se le presentó una situación difícil en las cámaras. En el senado estamos más complicados que en diputados, pero hemos contado con la ayuda de los peronistas concertadores en varias oportunidades. Hemos tenido que hacer un trabajo de consenso muy grande en la Legislatura, por ahí con un partido en particular o con todos los bloques. En algún momento hemos tenido el apoyo del iglesismo, por ahí no, por lo que ha sido un trabajo de mucho diálogo. Y hemos tenido el apoyo de los territoriales del cobismo, en el caso de los intendentes Mario Abed –de Junín- y de Gustavo Pinto –de La Paz-.
- Se les venía una contraofensiva del cobismo junto al radicalismo, después de mucho tiempo, en el debate por el presupuesto y, sin embargo, lograron sacarlo adelante. ¿Qué terminó pesando?
- En el caso de los intendentes territoriales, porque –el intendente de Godoy Cruz, Alfredo- Cornejo quedó afuera de esto, quedó pesando el manejo que tienen que hacer en sus municipios, que tienen muchas necesidades. Indudablemente quedó pesando las obras y el fondo anticrisis, la plata que iba para los municipios. Pero lo bueno es que hemos podido dialogar con varios sectores. Así también cuando la oposición se une toda, nos sacan lo que quieren, porque tienen hasta los 2/3. Como ejemplo, la ley de casinos, ellos prepararon un despacho y nosotros queríamos consensuar la prohibición porque teníamos dos proyectos, uno de Carlos Bianchinelli –presidente del bloque peronista en Diputados- y otro mío, para que no hubieran errores. Pero la oposición se cerró y lo sacó en el Senado.
- ¿Cuándo se va a tratar la ley de casinos que mandó el Ejecutivo? Porque está ahí, cajoneada y mientras tanto se siguen aprobando hoteles con salas de juego.
- Tanto el veto que hizo el gobernador y el proyecto que envió el Gobierno están en Diputados. Lo que sí tiene media sanción del Senado es el proyecto de –el jefe del bloque demócrata, Alberto- Sánchez para prohibir durante diez años los casinos. Yo hace cuatro años que vengo planteando que esto se acabó, que hay que cortarlo…
- ¿Que no se abran más salas?
- Que no se abran más salas, exactamente, en todo el territorio de la provincia. Y seguramente, habrá que tratarlo este año…
- Se lo pregunto porque los proyectos que se están aprobando son todos en las comunas manejadas por el justicialismo.
- No, también Tunuyán estaba planteando abrir un hotel, Luján en la zona rural también lo estaba planteando. Lo que sí han concretado son las comunas justicialistas.
- ¿Qué deudas le está quedando al oficialismo en la Legislatura para el arranque de este año?
- Nos está quedando la ley de fomento del empleo, que la oposición quedó en analizar más. Otro de los temas concretos es el tema de las licitaciones en forma directa, donde estamos planteando un mejoramiento de los plazos licitatorios, porque entendemos que no se puede tardar entre 120 días para recién comenzar o adjudicar una obra. Con el problema de la construcción que tenemos en Mendoza, queremos agilizar la ley de obra pública por un año. Vamos a escuchar lo que plantea la oposición y ya hemos recibido el apoyo de la cámara empresaria porque indudablemente hay que acortar los tiempos.
- En la perspectiva que se tiene desde la Legislatura, ¿Jaque tiene que empezar a mover piezas en el gabinete a esta altura?
- Creo que, en primer lugar, hay funcionarios que no son políticos y que no se han adaptado a la situación política del gobernador. El Celso es un tipo que se mueve mucho, que está mucho en contacto con la gente y quiere funcionarios de esa misma característica. Y hay funcionarios que no tienen esas características de estar metidos las 24 horas, de esforzarse, de caminar. Algunos de esos funcionarios, se tendrán que revisar su situación.
- ¿Cómo cuál, por ejemplo?
- No te podría decir cuál. El mismo gobernador es el que tiene que realizar ese planteamiento, pero hay funcionarios que tienen que rever la situación o dar un paso al costado o cambiar la actitud.
- ¿Y estos cambios se vienen después de las vacaciones o después de la Vendimia?
- No se cuando se vienen los cambios, pero sí se que hay que esforzase mucho más.
- ¿Y qué áreas del Gobierno tienen que repuntar?
- Lo que yo creo es que hay que escuchar más a la gente y a la oposición. Algunos funcionarios tienen que entender de que estamos en un momento de escuchar mucho a los distintos sectores, de la producción, políticos. Te voy como ejemplo a Carlos Ciurca, entre los que sí lo hacen. Es un tipo que, por más que le estén pegando, él está escuchando a uniones vecinales o en la misma bicameral de seguridad. Antes de venirme, hablaba con él por un proyecto mío de modificar la ley de contabilidad que tiene hasta el 30 de agosto para realizar compras directas por la ley de emergencia en seguridad. Antes de que compre, Ciurca le va a pedir a la Bicameral que participe de la compras. Estas cosas tienen que entender otros funcionarios.
- Con las internas del justicialismo, Omar Félix lo ha propuesto como candidato a diputado nacional. ¿Piensa que ya es la hora de dar el salto al Congreso Nacional?
- Tengo muy buena relación con los distintos sectores, como con Félix y –el intendente de Guaymallén, Alejandro- Abraham, pero yo vengo de un sector, el azul, en el que siempre he estado toda mi vida. Nunca he andado saltando cunetas, no soy un saltimbanqui y no lo voy a hacer ahora. Voy a seguir en el sector azul y voy a apoyar a quien defina el gobernador y mi sector.
- ¿Quiere decir que va a rechazar esa postulación?
- Por el momento, si no ocurre nada extraño, por el momento no voy a aceptar. En política nunca está dicha la última palabra, pero siempre he mantenido una postura y no la voy a cambiar.
- ¿Pero no le llama el deseo de saltar al Congreso?
- -Duda un poco, piensa y luego suelta- El deseo mío, porque me vengo preparando desde hace mucho, es ser intendente de Maipú en 2011. El Congreso me va a alejar mucho de la gente. En estas últimas elecciones tendría que ser candidato a concejal si es que Adolfo Bermejo va como candidato a senador nacional. Pero el mandato de Adolfo es por cuatro años, tiene la posibilidad de elegir a quien crea conveniente para que lo reemplace por los dos años que faltan. Pero sí para 2011 vengo caminando mucho el departamento y entiendo que me siento preparado para gobernarlo.
- Se ha convertido en uno de los voceros del oficialismo en la Legislatura, e incluso en los temas de seguridad, al punto tal que hoy -según se dice- Daniel Cassia estaría por emigrar del peronismo porque ya no tiene lugar. ¿Cómo se siente con ese rol?
- En primer lugar, Cassia es una persona muy capaz e inteligente, que sabe mucho y es una pena que no esté sumado al equipo de seguridad por distintas circunstancias. No creo que se vaya del PJ, además porque dijo que va a apoyar a Reutemann para presidente y en eso coincidimos. Y en cuanto al tema legislativo, el que se involucra y pone voluntad, termina siendo parte y en los temas que el Gobierno pide. El que se involucra en política, siempre tiene la responsabilidad de transmitir un poco más. Yo he tenido esa oportunidad. Además, la posibilidad que da el Senado a través de los acuerdos. Por ejemplo, se viene ahora el acuerdo por el Fiscal de Estado en los primeros días de febrero. Hay muchos nombres dando vuelta, pero no todavía definitivos. Eso lo sabe el gobernador y su almohada. Después vamos a tener una gran cantidad de miembros de la Corte que se van a jubilar, más un número importante de camaristas, jueces y fiscales.
- Todo esto en 2009, en medio de las elecciones. En ese sentido, ¿Cuál es la perspectiva para octubre?
- Si me preguntás hoy cuál es la foto en estos momentos, salimos ganando. Muy ahí, pero el PJ gana. Por muchos motivos: porque el radicalismo está desunido, Cobos no logra convencer al sector del iglesismo, porque tenemos una fuerza muy grande en las intendencias, hemos recuperado Guaymallén, el mismo San Rafael viene bien. No sabemos lo que pueda pasar en octubre ni lo que va a interpretar la gente, porque en las elecciones legislativas la gente puede dar un voto castigo o darle más poder a la oposición, o porque están molestos por algo, va menos gente a votar. Además, el PD no crece y no se avizora otra fuerza política.
- ¿Cree que falta conducción política en el Senado?
- Creo que no, porque se han sacado casi todas las leyes. El vicegobernador es una persona muy capaz, muy sensible, que no viene de la política pero sí escucha a muchos que ya viene desde hace mucho tiempo. En el tema fondo anticrisis y presupuesto, estuvo trabajando codo a codo con nosotros. Por ahí a algunos no les gusta, porque aparece con cosas nuevas, como una biblioteca móvil, las alpargatas o los martes izar la bandera. Pero eso no le hace daño a nadie. Lo que sí, este año va a ser mucho más complicado que en 2008. Y más, aún más cerca de las elecciones.
- ¿No crees que el mendocino va a castigar a Jaque por la promesa incumplida de la inseguridad?
- En las elecciones, la gente puede votar por las cosas que todavía no se han hecho. Pero te lo vuelvo a decir: hoy hay mucha división en la oposición.
- ¿A Jaque le está costando reencontrarse con la confianza del mendocino?
- Creo que está saliendo a la calle a recorrer cada uno de los lugares, caminando los barrios y charlando con la gente. Por la misma problemática del gobernar, tenía que primero ordenar y se había quedado sin salir a la calle, como muchos ministros que todavía siguen sin salir. Pero ahora sí lo está haciendo el gobernador y de a poco está recuperando, por lo menos, el porcentaje que teníamos cuando se ganó las elecciones. Indudablemente, hay mucha gente enojada porque el tema seguridad no es fácil, es muy preocupante y de un trabajo diario. Y en esto tiene que acompañar la Justicia, porque hoy vemos que no lo hace como quisiéramos. No quiero generalizar, pero hay fiscales que no salen a la calle o la interpretación que hacen de las leyes a favor de los criminales. En estas cosas queremos que nos acompañen.