El primer punto que veo es que, como también le ha pasado en otras áreas, es un gobierno al que no se le cree lo que dice. Y eso, como en todas las cuestiones públicas, tiene una importancia fundamental y aún más en las finanzas que es una cuestión tan ríspida. Allí se necesita que cuando el gobernador o un ministro dicen “hay plata” o “no hay plata”, no necesariamente tiene que ser palabra santa. Pero tiene que haber un porcentaje mayoritario de la sociedad que le crea directamente.
- ¿Y por qué cree que se ha instalado esa falta de credibilidad?
- Hubo varios hechos. Empezaron diciendo que había un déficit de $500 millones, cuando siempre se supo que si había déficit o superávit iba a ser de pocos millones. Un día dicen que no tienen plata y al otro día envían leyes por $200 millones. Un día dicen que la recaudación bajó y al otro que subió treinta y pico por ciento. Es decir tienen un montón de comportamientos que hacen que no haya credibilidad. Hay que ser mucho más contundente, preciso y categórico.
- ¿Y eso lo hacen por perversidad o por desconocimiento, según su análisis?
- La primera parte, la de los $500 millones, tuvo que ver con una cuestión política como fue la pelea entre Celso Jaque y Julio Cobos. Y después lo otro tiene que ver con inseguridades en el comportamiento sobre todo. Como no saben cómo va a venir el futuro mediato, intentan asustar con que no hay dinero y después se encuentran con la realidad de que no les alcanzan las partidas presupuestarias porque se las come la inflación, por ejemplo. El comienzo fue tan malo, que todavía no firman el acuerdo de financiamiento con la Nación.
- ¿Cómo es eso?
- A la parte técnica del ministerio de Hacienda, por una decisión política de Jaque de decir que había $500 millones de déficit, se le ha hecho muy difícil conseguir el Programa de Financiamiento Ordenado porque la Nación no financia déficit. Por eso se demora, el programa nacional es claro en ese sentido y deberían haberlo sabido. En estas cosas no se puede jugar: si el gobernador su quería pelear con Cobos, hubiera elegido otra área.
- ¿Considera que éste es un gobierno transparente en cuanto a la divulgación del verdadero estado financiero de la provincia?
- En los últimos tiempos mejoró, pero en los últimos tiempos no había publicación de la situación fiscal. No había nada, recién en abril comenzaron a aparecer algunas cuestiones. Se hace así muy difícil saber qué es lo que está pasando adentro, es poco transparente. Han aparecido cosas, pero le falta consistencia en la información: muchas partidas aparecen con muy poco devengamiento. Es muy difícil creer a esta altura de la vida la partida de bienes o servicios o la partida de obra pública esté tan sub ejecutada. Tanto es así que seguramente deben estar mucho más ejecutadas, sino no se entiendola ley que han enviado pidiendo más partidas.
- Repito el concepto anterior ¿lo hacen por perversidad o por desconocimiento?
- Para mí la realidad los está abrumando, deben estar sintiéndose muy agobiados por algo. Pero esto no es tanta responsabilidad del ministro de Hacienda, como de los otros ministros y del gobernador. Los ministros no terminan de entender bien qué es lo que necesitan y esa falta de profesionalismo de los ministros termina pegando en el ministerio de Hacienda.
- No lo mencionó ¿Usted lo excluye al ministro Adrián Cerroni de esta falta de personalismo?
- No, le falta un laburo de estar metido más en los ministerios me parece. Hacienda tiene poco equipo, le falta gente. No creo que sea de malo, ni de perverso, falta que los ministros aprendan a conocer su ministerio y empiecen a saber qué es lo que tiene que gastar.
- ¿Para usted cuál es la realidad de este gobierno: le falta a o le sobra plata?
- Acá hay un problema: el gobierno no ha encontrado todavía cuál es su objetivo de gobierno. No sabe cuál es su política pública ni qué quiere alcanzar. Jaque gana con el tema de la seguridad, uno agarra el presupuesto de seguridad y no se da cuenta que esa es el área prioritaria. En ninguna ley, hay fiscalmente una prioridad en ningún área de gobierno. Dijeron que iban a comprar las acciones de Obras Sanitarias, de YPF, la capital alterna. Todo eso parece decir que al gobierno un día le falta la plata, pero que al otro día le sobra. Si el nivel de obra pública sigue tan bajo como hasta ahora, van a terminar de manera estable. De los $1.000 de obra pública, van a ejecutar la mitad. Y eso es un problema para la economía real.
- ¿Y aquí Hacienda no tiene responsabilidad tampoco?
- Todo lo que he dicho hasta aquí es político que de Hacienda. Pero está claro que el ministerio de Hacienda no tiene una política de ingresos para la provincia. Lo único que anunciaron es una política que llamaron “contra la evasión”, pero que en realidad es una política contra los morosos. Es como ir a buscar a los que ya se conoce. Como dice un amigo mío, es como ir a cazar en el zoológico.
- ¿Visualiza algún otro problema?
- Además de que no veo una política de ingresos, tampoco veo que este gobierno tenga una política de financiamiento. No se ve hacia dónde va financieramente el gobierno, los créditos con organismos multilaterales son muy lentos, por ejemplo. Y no hay nada con ellos, y de acá a que los planteen y vean concretados va a pasar mucho tiempo. Lo que tienen es lo que ya está.
- Jaque dijo que no tenía problema en endeudarse si era necesario…
- Si pero esto no es soplar y hacer botellas. Uno sale a pedir un crédito a un organismo multilateral y tarda años en conseguirlo.
- ¿Pero en este contexto conviene endeudarse?
- No, pero hay que tener todo listo para cuando el contexto favorezca.
- ¿Y cuál es el problema de no tener financiamiento?
- Que el pago de amortización de deuda quita recursos, caja y compite contra los bienes públicos. El pago de amortización pasa a ser un tema central. Y a esta altura de la realidad de la provincia, para hacer algunas obras públicas de envergadura deberíamos tener una política de financiamiento importante. Es imposible pedirle al presupuesto de uno o dos años que financie una obra de envergadura.
- Se supone que hoy esta la Nación para eso.
- Ojalá la Nación haga algo en Mendoza, salvo la ruta 7 y algo del Acceso Sur ha hecho poco.
- ¿Y el dique Portezuelo del Viento por ejemplo?
- ¿Empezó?, porque todavía no hay nada de eso.
- Con todo este panorama ¿es muy prematuro decir que el gobierno tenga que aumentar los impuestos a partir del año próximo?
- Es muy difícil saberlo porque no se sabe la priorización del gasto del gobierno. A ver, uno con Julio Cobos podía compartir o no el gobierno que hizo, pero se sabía que comenzó su mandato con un apolítica pro obra pública y que desde 2005 empezó a aumentar los salarios de los trabajadores. Uno veía eso y ahora no se sabe cuál es la previsión de Jaque y un posible aumento de impuestos depende mucho de eso. Dependerá de lo que quiera hacer el año que viene. Ojalá que no haya un aumento de impuestos, la verdad que en un contexto de actividad económica en descenso y con inflación alta, ir a un aumento de impuestos parece complicado.
- De enero a esta parte hubo un aumento considerable del gasto público, de dónde va a salir el dinero para cubrirlo.
- El ejecutado del año pasado habrá terminado en 4.900 millones y hoy estamos en casi $6.800. Los ingresos propios están creciendo al ritmo del 30% y eso les va a dar unos $300 millones más. La coparticipación federal está creciendo alrededor del 30% también, lo que significaría unos $700 millones más. Las regalías no han crecido, pero el precio del crudo sí y habrán unos $100 millones más. Más otros ingresos, tendrán unos 1.300 millones más. Las erogaciones de capital y gasto público van a tener que crecer mucho menos de lo que estaba previsto.
- Es decir, por ejemplo, que se va a hacer mucho menos obra pública.
- Mucho menos de la prevista. Pero lo que salva es la caja de la provincia, en la Tesorería hay unos $600 millones. Es un stock y no se puede usar para gastos corrientes, pero da caja para cualquier cosa.
- La visión es que este año no va a ser complicado.
- Fiscalmente en el 2008 no van a haber problemas si el nivel de obra pública se achica considerablemente. Pero el problema de esto está en la economía real: cuando la economía crece y el nivel de obra pública baja no es una buena noticia.
- El gobierno reconoció esto, pero se escudó en que todos los gobiernos hacen lo mismo.
- Sí, pero la pregunta es cuánto. El año pasado tuvimos $640 millones y este año mucho menos.
- Esta claro que 2008 no habrá problema ¿Pero este esquema es sostenible en el tiempo?
- Si el año que viene la política es la misma, la obra pública caerá más. El ajuste vendrá por ahí. Pero todavía están a tiempo.
- Una pregunta que me surge es si todo ese aumento del gasto es justificable.
- La pregunta más difíciles saber si estos $1.800 millones, que la gente está pagando es si la calidad de los servicios públicos es mejor ¿La seguridad es mejor?, debería ¿La educación es mejor?, por otro caso. Si la respuesta es que no, estamos en un problema. Estamos gastando 1.800 más y a la gente no le llega.
- ¿Ese notable aumento del gasto llega o no?
- En educación claramente hemos ido para atrás. En seguridad, mi sensación es que estamos igual que antes. Pero no hay estadísticas que me saque de las sensaciones. Y la política de salud todavía no empieza. La otra cuestión de este aumento del gasto público es que empiezan a haber en el ambiente preguntas que antes no habían.
- ¿Por ejemplo?
- Ya empieza a haber algún actor económico que posterga su decisión de inversión.
- ¿Usted detectó eso?
- Ya está pasando eso. Hace un año o dos, a nadie se le hubiera ocurrido preguntar si iba a haber un impuestazo en la provincia. Hoy, esa pregunta genera incertidumbre en el ambiente y problemas en la decisión de inversión en mucha gente. Y eso es trabajo para los mendocinos.
- ¿Y esa incertidumbre se va a acelerar o a desacelerar?
- En Mendoza hay un problema nuevo con las estadísticas, pero la sensación que tengo es que la actividad económica está frenándose fuerte. Estamos teniendo problemas que no tendríamos por qué tenerlos.
- ¿Cuáles?
- El crecimiento del empleo, por ejemplo.
- Usted fue el impulsor de la ley de Responsabilidad Fiscal, que reguló la creación del fondo Anticíclico. Ahora el gobierno está sacando recursos de ese fondo ¿Cuál es su opinión?
- La discusión del ahorro de plata en el fondo, fue en el 2004 cuando la economía tenía un crecimiento muy fuerte y una inflación muy baja. Hoy el contexto es distinto. Creo que el mayor problema del uso del fondo, es que el gobierno no sabe qué va a ser en un contexto de menor crecimiento y de una inflación muy alta. Por caso, las comunas. Lo único que van a conseguir, dándole recursos del fondo anticílico entre otros, es que duren algunos meses. Es un despilfarro y hay que tener un plan que es lo que no hay. Las comunas van a seguir perdiendo dinero en términos reales. Creo, sin embargo, que habría que rediscutir la Ley de Responsabilidad Fiscal para a realidad actual.
- Recién habló de despilfarro…
- Sí, pero para los $24 millones que utilizarán del Fondo Anticíclico.
- Esta bien ¿Pero no es despilfarro también utilizar fondos destinados a obras públicas para gastos corrientes?
- Depende de qué gastos corrientes sean. Para mí Mendoza tiene que tener jornada completa en las escuelas públicas. Y esos son gastos corrientes, pero es una inversión social. Si va a parar a que tengamos muchas “capitales alternas” en la provincia de Mendoza me parece una tontera. El gobierno no tiene prioridades, está gastando 1.800 millones y no sabemos en dónde. La gente siente que la provincia de Mendoza los bienes públicos no son buenos.
- Siempre se dijo que la obligación del ministro de Hacienda es sentarse sobre la caja para frenar el avance de otros sectores del gobierno por más plata ¿Cerroni hace eso?
- Yo no creo que la función del ministro de Hacienda sea sentarse sobre la caja. La función que uno tiene dependen de las circunstancias que la provincia vive. Lo de la caja exclusivamente tiene que ver con cumplir las prioridades políticas que el gobernador tiene. El ministro de Hacienda nunca hace un plan presupuestario, simplemente escribe en un papel lo que el gobernado le dijo.
- ¿Y Cerroni cumple esas funciones?
- Las cosas que Cerroni no cumple es porque Jaque no lo deja. El gran responsable de esa área es el gobernador. Es muy difícil tener prioridades en el gasto público si el gobernador no las tiene. Es muy difícil ser más malo que el jefe, para discutir con el gobierno nacional. Hay muchas cosas que Cernió no hace, pero no es tanta la responsabilidad de él. En el tema gasto es muy difícil ponerse a discutir si Jaque no las tiene. Lo que voy a decir no es políticamente correcto: pero en la discusión de los $40 millones de la Nación para Seguridad. En un presupuesto de $6.800 millones, el ministro puede asignárselos cuando quiera con una simple resolución.
- ¿La política salarial de este gobierno fue correcta?
- Lo pero que hicieron con este tema, fue haber roto el termómetro de la política salarial que era la medición de la inflación en Mendoza.
- ¿Por qué fue grave eso?
- El aumento salarial habrá sido del 21%. No es lo mismo si la inflación que están mostrando para Mendoza es del 15% o del 30%. Se perdió el termómetro. Hoy la inflación, en el impacto de los salarios, pasó a ser un elemento totalmente subjetivo. Antes los datos eran claros, hoy en día no lo son. Pensar en una economía sin termómetro y con inflación alta, llevan a pensar que la discusión salarial se va a dar por lo menos dos veces por año.
- ¿Y en este contexto hay o no plata?
- Es muy difícil que este gobierno pueda hacerlo creer a los sindicatos que no hay plata. Hace un mes no había plata y ayer se aprobó una ley por $200 millones. Pero también: dar un incremento salarial después de esta ley que se aprobó, será más difícil.