Según el Índice Banco Provincia de Consumo (IBP Consumo) que elabora la entidad financiera bonaerense, en abril se registró una caída superior al 35% en relación con el mismo mes de 2023, la más pronunciada en un año. Las compras en supermercados y alimentos se retrajeron un 21% solo entre abril y marzo últimos.
El indicador, relevado por el equipo de Estudios Económicos de Banco Provincia, mide los gastos de consumo por cliente con tarjetas de crédito y débito y la billetera digital Cuenta DNI y determinó la retracción llegó al 30%, pero en la Región Metropolitana de Buenos Aires (RMBA) alcanzó el 38,3%.
Y en esta área la caída más pronunciada fue en la zona sur, con un 43,4%. Le siguieron los consumos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con bajas del orden del 42,3% y la zona oeste, donde el desplome llegó al 40%.
Foto: Santiago Tagua/MDZ
Si se analiza la evolución del índice entre abril y marzo de 2024, el rubro más afectado fue el de compras digitales, con una reducción de 55%. Sin embargo, el dato más relevante es la contracción evidenciada en supermercados y alimentos, que fue de 21%, mostrando una aceleración de la baja con respecto al mes anterior. Por último, también resultó significativa la disminución de 18% en combustibles.
Según el equipo de economistas de Banco Provincia, el proceso inflacionario actual tiene un mayor impacto sobre el consumo privado que las anteriores aceleraciones inflacionarias. Los motivos son múltiples: políticas fiscal y cambiaria contractivas, caída del poder adquisitivo, mayor aumento de precios de los bienes “inelásticos” respecto de aquellos cuyo consumo puede sustituirse, como gastronomía, turismo, cultura y salidas recreativas.
Como resultado, el deterioro de la demanda es mayor que en otras aceleraciones inflacionarias, no solo por razones macro, sino también micro: la dificultad de dejar de sustituir los bienes y servicios que lideran las subas.