Como ya se sabe, El Salvador adoptará al bitcoin como moneda de curso legal. Ante la incertidumbre de cómo será regulado, el Banco Central de Reserva de El Salvador dio a conocer las medidas que se implementarán.
En primer lugar, para evitar el lavado de dinero, los exchanges y cajeros de bitcoin tendrán que informar sobre operaciones sospechosas. Para eso, cada empresa tendrá que contar con una división de prevención de lavado de activos que esté integrado por, al menos, cinco profesionales.
Además, las compañías vinculadas a la industria de bitcoin y el resto de criptomonedas tendrán que desarrollar e implementar programas de capacitación “a través de la utilización de nuevas tecnologías, dirigidos a su personal, por lo menos una vez por año, en materia de prevención de lavado de dinero y de activos, financiamiento al terrorismo y financiación de armas de destrucción masiva”.
Por otra parte, el Banco Central detalló que todas las transacciones de bitcoin en El Salvador quedarán registradas. De esta forma, los ciudadanos que utilicen cajeros, exchanges o cualquier otro servicio que permita la conversión entre bitcoin y dólares quedarán en el sistema.
A su vez, para evitar que el paso del tiempo beneficie a los criminales, los registros deberán ser guardados por hasta 15 años luego de que la relación del cliente con la institución financiera se termine.
El principal atractivo de bitcoin y las demás monedas digitales es el factor de alta privacidad que otorgan. Desafortunadamente, en El Salvador deberán presentar diversos documentos que certifiquen la identidad para poder consumir bienes y servicios pagados con la popular criptomoneda.
Por último, el Banco Central remarcó que las entidades deberán informar la imposibilidad de revertir operaciones, los riesgos del ciberfraude, el peligro de perder las llaves del monedero virtual, la existencia de las comisiones, la volatilidad del bitcoin y demás factores que podrían atentar contra el individuo.