En una entrevista Eduardo Costantini señaló que que el país se encuentra en un momento inédito en que "no puede seguir viviendo cómo vive porque el modelo económico está agotado" y agregó que "la pregunta del millón" es si va a seguir "tropezando o si este fracaso va a dar lugar a un cambio político".
El empresario y fundador de Consultatio y Nordelta, diálogó con LA NACION: "Seguramente que se parece a crisis anteriores, pero lo que tiene de novedoso es que la coalición de gobierno tiene distintos intereses. La necesidad y agenda de la vicepresidenta por el tema judicial lleva a una crisis de poderes que le hace mal al país, agrega incertidumbre, daña la previsibilidad, la economía y lo social y también está el condimento de la pandemia que es única. No podemos comparar".
"En China se premia la educación. Los chicos están presionados y estudian demasiado, pero la cultura es del ahorro, el trabajo, la inversión y la educación, mientras que en Argentina somos una sociedad de subsidio, gasto, consumo, no cumplimiento, baja inversión y de pobres con necesidades no satisfechas", enumeró.
"Con esta crisis o el país se va más a la centro izquierda con más regulaciones y más vivir de lo nuestro o más hacia la centro derecha con un plan económico que ponga orden en la economía, cuide los gastos y con una política fiscal coherente, pero Argentina no puede seguir viviendo cómo vive. El modelo está agotado. La pregunta del millón es si vamos a vivir a los tropiezos o si este fracaso va a dar lugar a un cambio político. Yo tengo 74 años y nunca lo vi", agregó.
En tanto, consultado acerca de los motivos que lo llevan a hacer negocios en el país, Costantini dijo que es parte de un convencimiento personal y argumentó que también sus productos se dirigen a un público que puede pagarlos.
"Yo soy argentino, nací en mi país y desde mis 20 años sigo las crisis y los ciclos. En los últimos 20 años se complicó porque el Estado se ha agrandado y la presión impositiva ha crecido, pero nosotros estamos en un segmento en el que la gente puede pagar. Mientras hay parte de la población que no tiene acceso a la educación, la vivienda y la salud, hay segmentos que sí tienen acceso que ahorran en dólares", explicó.
Además, proyectos como Nordelta o Puertos, en Escobar, son emprendimientos que llevan décadas en irse conformando y perfeccionando. "Vamos jineteando las crisis, es algo vocacional. Tenemos proyectos a 40, 50 años que se van perfeccionando con los lustros. No podemos dejar Nordelta y tampoco Puertos, que es una ciudad más joven. Estamos para quedarnos. Pero dentro de estos tiempos recibimos cachetazos", ejemplificó.
Por último, se refirió a los cambios que trajo la pandemia de Covid-19 en el mercado de inmuebles residenciales y oficinas y cómo desde sus empresas buscan interpretar las nuevas demandas. "Vamos a tratar de aprender de la velocidad del cambio que todos estamos presenciando y ver cómo nuestros proyectos se tienen que transformar y adecuar. Siempre estamos pensando en las propuestas para las empresas y las familias. Esa es la parte más linda, que es la parte de la creatividad. Eso se hace con un equipo: haciendo encuestas con sociólogos, urbanistas, comunicadores y los intendentes internos. Siempre hay espacio para crear", cerró. Fuente: LA NACIÓN