La disparada del dólar repercutió en el nivel de importaciones, exportaciones como también en el resultado comercial de junio.
De acuerdo con información publicada en El Cronista, las importaciones cayeron un 7.5 por ciento a 5.458 millones de dólares; dato importante si se considera que hasta mayo las importaciones acumulaban una suba del 17.9 por ciento.
Por su parte, bajo la misma dinámica, las exportaciones continuaron con tendencia en baja y se contrajeron en un 1.4 por ciento a 5.076 millones de dólares.
La baja en las importaciones se vincula a una caída de 10.2 por ciento en las cantidades compensadas por un alza de 9.8 por ciento en los precios. Lo mismo pasó con las exportaciones bajaron las cantidades 11.7 por ciento pero los precios subieron 4.7 por ciento .
Desde Radar Consultores explicaron el fenómeno: "Las importaciones suelen caer por el salto del tipo de cambio (...) la excepción fue 2016 cuando se observó un comportamiento particular las importaciones crecieron a pesar de la recesión como consecuencia de la fuerte apertura comercial mientras que las exportaciones lo hicieron por liquidación de stocks agropecuarios luego de la reducción eliminación de las retenciones".
Por otro lado, la corrida cambiaria repercutió en el resultado comercial de junio, el déficit disminuyó un 49 por ciento frente a mayo, y un 70 por ciento en la comparación con el sexto mes de 2017.