¿Qué va a cambiar tras la cumbre del G-20?

Este fin de semana, el presidente estuvo con los ministros de Finanzas de los países líderes del mundo, con la titular del FMI y recibió la noticia de que Donald Trump visitará Argentina en noviembre. ¿Este viento a favor se va a notar en el día a día?

Foto: Flikr
Foto: Flikr

"Atravesamos una tormenta pero mantenemos el rumbo", dijo hace cuatro días el presidente Macri. Es que la corrida cambiaria de mayo último situó al gobierno en su peor momento. Y el mismo gobierno admite que factores externos incidieron con ese fin de la luna de miel de la gestión: sobre todo la suba de la tasa de interés del bono del Tesoro norteamericano a 10 años, en un contexto de mayor volatilidad internacional. 

También hubo factores locales como la aplicación del impuesto a la renta financiera y la incertidumbre en el mercado local; en fin, demasiado complejo para que lo entienda un ciudadano común, que ante estas situaciones lo que hace es comprar dólares y sufrir los aumentos de  precios que nunca entenderá por qué suben.

En los últimos dos días, los ministros de Finanzas del G-20, entre ellos el de Estados Unidos -que hace pocas horas anunció la visita al país de Donald Trump para el mes de noviembre-, permanecieron en Argentina y tuvieron encuentros con altos funcionarios del Gobieno,  A eso se le agrega otro encuentro con la jefa del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde. Entonces la pregunta que surge es que si bien el final de la luna de miel  mucho tuvo que ver con el "contexto internacional", entonces ¿no se supone que ante semejantes figuras del mundo económico celebrando una foto grupal en Buenos Aires, la cosa cambie para bien en lo que respecta al "contexto internacional"?

Se supone que sí, aunque la misma respuesta la dio el mismo Macri en la conferencia de prensa de días atrás: 

 "Tenemos que dejar de tener un Estado que gasta mucho más de lo que pagamos de impuestos, porque no podemos pagar más impuestos".

Estaba hablando del problema de fondo: el gasto público, la presión impositiva, el déficit fiscal y la inflación. Sin resolver ese problema histórico de fondo, de nada sirve el buen momento respecto del "contexto internacional".

¿Qué quiso decir Macri al afirmar que "mantenemos el rumbo correcto"? 

El informe de la consultora Idesa publicado este domingo por Mdzol explica, con datos, este asunto: el gasto público total ha ido descendiendo y en este 2018, por primera vez, desde 2010 es que no se registraba una reducción nominal del déficit fiscal.

   En lo concreto, Macri recibió el apoyo de Estados Unidos, Francia y Chile tras reuniones bilaterales, según destacó hace unas horas Infobae.com. ¿Cuándo ocurrió esto? Luego del cierre de la cumbre en el Centro de Exposiciones y Convenciones de Buenos Aires, ante los 55 funcionarios de primera línea del planeta, entre ellos los presidentes de los respectivos "bancos centrales" de sus países, como también varios ministros de finanzas.  

Estados Unidos continúa apoyando a la Argentina en la transformación de su economía y el impulso a su potencial de crecimiento https://t.co/B8Wm4AxgKp- Embajador Prado (@USAmbassadorARG) 22 de julio de 2018

De las autoridades de los tres países que recibió Macri tras el cierre de la cumbre del G-20 es necesario no dejar de pasar el estadounidense Steven Mnuchin, quien llegó el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. Sin dudas, un fuerte gesto de apoyo para Argentina. ¿Y qué salió de esa reunión? Por parte de Estados Unidos, al menos, un respaldo al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Lo demás, puras palabras.

En síntesis, Argentina sigue siendo un país con una economía frágil -que es de años y que no se cambia de un día para el otro- y que el camino seguirá siendo el del ajuste (reducción de gastos) y eficiencia en la administración para finalmente lograr lo que sí se va a sentir en la calle: , el bajar la inflación y el convertirse en un país predecible, confiable para inversiones.

En este sentido, la cumbre de G-20 no va a cambiar la vida de los argentinos. Apenas será un GPS que estuvo prendido durante unas horas para indicar el rumbo que el día a día, con los conflictos internos de la grieta y otros más, impide dilucidar.