No es novedad que el promedio de los argentinos sufre de asfixia impositiva. No obstante, llamó la atención el resultado que arrojó un estudio reciente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) que indicó que un asalariado promedio del país deberá trabajar hasta 202 días en 2018 para abonar sólo impuestos nacional, provincial y municipal.
Según recuperó Ámbito.com, un asalariado formal deberá trabajar en 2018 entre 171 y 202 días para cumplir con las obligaciones tributarias en los tres niveles jurisdiccionales: nacional, provincial y municipal.
De acuerdo con un análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) el próximo 20 de julio, el argentino promedio podrá celebrar su independencia tributaria.
En retrospectiva, no obstante, la presión impositiva parece haber dado algo de tregua. En 2017, la independencia tributaria comenzó el 21 de junio y cerró el 24 de julio. El peor año de carga tributaria sobre las familias asalariadas fue 2015, en el que se trabajó para el Estado hasta el 12 de agosto. Los primeros en "liberarse" ese año lo hicieron el 21 de junio.
El informe de Iaraf explica que esta baja en la presión tributaria está asociada a la "actualización de los mínimos no imponibles y los tramos de las escalas del Impuesto a las Ganancias que afecta a empleados en relación de dependencia, a la reducción de la alícuota del Impuesto sobre los Bienes Personales, y al comienzo del cronograma de reducción de contribuciones patronales dispuesta en la Ley de Reforma Tributaria".