La asamblea de acreedores aceptó la propuesta de IMPSA

De esta manera, la empresa seguirá actuando con normalidad. La propuesta de la familia Pescarmona consiguió el 75% de los votos.

Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

 Por el voto de un 75 por ciento de los que participaron de la asamblea de acreedores de Industrias Metalúrgicas Pescarmona (IMPSA), se aceptó este martes la propuesta realizada en el Acuerdo Preventivo Extrajudicial realizada por los actuales accionistas.

De esta manera, la empresa seguirá actuando con normalidad.

Hace unos días, a raíz de que trascendió el texto del acuerdo preventivo, la compañía aclaró en un comunicado que "el acuerdo con los acreedores incluye la contratación de un asesor financiero que llevará adelante un proceso de venta de acciones de la compañía cuyo plazo no será necesariamente inmediato, incluyendo un posible listado de sus acciones en la bolsa a través de una oferta pública de acciones (IPO)".

Todos los detalles de la propuesta que IMPSA le presentó a sus acreedores se publicaron en la página de la Comisión Nacional de Valores y fueron votados en asambleas de obligacionistas y bonistas que tenían fecha para opinar hoy y mañana. En la fecha se logró la aprobación.

 "Todos estos esfuerzos conjuntos, buscan viabilizar el crecimiento sustentable de IMPSA en el mediano y largo plazo, que resultará beneficioso para acreedores, empleados, accionistas y también para Mendoza y la Argentina, que podrán mantener esta fuente de tecnología, exportaciones y trabajo nacional altamente calificado", habían señalado los voceros de la familia Pescarmona, quienes afirmaron que "esta situación es el resultado de incumplimientos contractuales de los clientes que supo tener la empresa". 

Qué dice el acuerdo aprobado sobre el futuro de IMPSA y la familia Pescarmona:

Desde hace dos años que Industria Metalúrgica Pescarmona Sociedad Anónima (IMPSA) viene atravesando una importante crisis financiera. Par salir a flote, se ha elaborado una propuesta que consiste -a grandes rasgos- en dejarle a los acreedores el 65% de las acciones de la compañía. Pero a ello se suman algunas cláusulas que fueron exigidas desde los principales prestamistas de IMPSA, como por el Banco Interamericano de Desarrollo. La más contundente es la exclusión de todos los miembros de la familia Pescarmona de cualquier puesto directivo.

"Se establecerá, como condición esencial de la Reestructuración, que ninguno de los Accionistas Originarios (o sus respectivos cónyuges) y parientes hasta el cuarto grado de consanguinidad de los Accionistas Originarios (incluyendo a los cónyuges de dichos parientes) podrán ser miembros del Directorio o de la Gerencia de IMPSA", se puede leer en la cláusula que hace referencia a la reestructuración de la deuda de la empresa. Este artículo margina no sólo al actual presidente de la compañía, Enrique Pescarmona, sino también a Liliana Pescarmona, Mónica Pescarmona y todos sus familiares.

Además, tampoco tendrán derechos sobre el fideicomiso que se creará entre las partes y específicamente se aclara que no podrán "intervenir, opinar o cuestionar las decisiones en cuestión, sus mecanismos, procedimientos o validez". De esta manera, la histórica familia mendocina sacrificaría su autoridad en la toma de decisiones con el objetivo de rescatar a la empresa de la quiebra.

Pero el sacudón institucional no sólo movió el suelo de la familia Pescarmona, sino que también podría afectar a otros empleados y autoridades de la empresa. "El Fiduciario (conforme a las instrucciones de los Beneficiarios con Voto) podrá ejercer la totalidad de sus derechos como tenedor de las Acciones sujetas al Fideicomiso de Acciones de IMPSA, incluyendo la facultad de aprobar, designar y/o remover al número de miembros del Directorio y de cualquier comité ejecutivo de IMPSA que le corresponda en su carácter de tenedor del 65% de las Acciones de IMPSA, así como todos los gerentes de IMPSA y de sus subsidiarias principales", se puede observar en el principio de acuerdo.

"Las indemnizaciones que, conforme a lo establecido en la legislación argentina aplicable, correspondiera abonar en relación con el despido de cualquier miembro de la Gerencia de IMPSA , deberá ser abonado por IMPSA, sin recurso o reclamo alguno contra los Accionistas Originarios" se puede leer en la oferta de acuerdo", agrega.

La asamblea de acreedores de esta histórica empresa mendocina comenzará el 20 de febrero y podría significar el inicio de una nueva era para IMPSA. Fundada en 1907 bajo la denominación de "Talleres Metalúrgicos Pescarmona" con el propósito de fabricar repuestos para maquinaria de hierro fundido, compuertas, equipos para la industria vitivinícola y otros componentes de metalúrgica liviana, en 1946 pasó a llamarse Construcciones Metalúrgicas Pescarmona S.R.L. En 1965 se fundó la actual IMPSA y el 16 de junio de 1965 se inscribió como sociedad anónima. El plazo de la Sociedad vence el 16 de junio de 2064 y su objeto, según el artículo segundo de su estatuto, incluye la producción y comercialización de estructuras metálicas, bienes de capital de gran tamaño para los sectores petroquímicos, hidráulicos, nuclear, electrónica, energética y obras civiles.

"El acuerdo de restructuración no cambiará a IMPSA, los cambios serán simplemente en la estructura. Esto será beneficioso para IMPSA en el sentido en que la deuda financiera será más chica y las presiones crediticias se van a reducir significativamente, prácticamente a cero. Negociamos un acuerdo legal que está creando un futuro sustentable para la empresa: Los acreedores se convertirán en socios", indicó en octubre el CEO de Impsa, Juan Carlos Fernández en una entrevista a EnergyBoadroom. 

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