Luego de que el Gobierno nacional oficializará la quita del 12 por ciento promedio para la importación de insumos tecnológicos y del 35 por ciento para la importación de notebooks, tablets y computadoras; la empresa de informática nacional Banghó anunció que se muda a Taiwán.
En comunicación con Uno nunca sabe, el programa que se transmite por MDZ Radio, el presidente de la compañía nacional, Carlos Suaya, comentó que, desde hace un tiempo a esta parte y más allá del anuncio oficial del quite de aranceles, los precios bajaron al menos un 30 por ciento.
Sobre la posibilidad de que retrocedan aún más luego del quite de aranceles, sugirió: "Hay que esperar un poco porque hay que ver qué mercadería ingresa".
Sobre los altos costos que se paga por una computadora en la Argentina en relación al ahorro que implica comprarla en Chile, por ejemplo, se defendió: "Nuestros costos no llegan al 49 por ciento del precio final", y disparó que existe una "deformación total en la estructura de precios en la Argentina" por la que la gente termina comprando afuera lo que podría adquirir en el territorio propio.
"La gente cuando va a comprar a Chile no sólo compra electrónica, compra también zapatillas, medias, ropa, hasta alimentos que se producen en la Argentina. Entonces, hay una deformación total en la estructura de precios en nuestro país", evaluó Suaya.
En comparación con el vecino país, cuestionó la excesiva carga impositiva que deben abonar los empresarios en la Argentina: "Tenemos un costo final, entre insumo y producto terminado, del 4,2 por ciento; todo lo demás son impuestos", apuntó Suaya.
Bajo este panorama, y luego de remarcar que la mano de obra es más costosa en el país que en China, anunció que Banghó se trasladará a Taiwán.
"El costo (salarial) en dólares es un 150 por ciento más alto aquí que en Taiwán. Pero, encima, allá no hay cargas sociales, que aquí son del 46 por ciento, y todos los productos que se importan de Taiwán tienen, incluso, un reintegro del 18 por ciento. Osea, la ecuación es terriblemente desfavorable para la Argentina", detalló.
Como consecuencia, amplió que, 800 personas podrían verse afectadas con el cierre de la planta de Banghó en nuestro país.