Una lectora de MDZ concurrió, en el mediodía de hoy, a una conocida fábrica de pastas de la Quinta Sección a comprar tapas de empanadas criollas.
Debido que el precio era de 18 pesos y solo tenía 15, fue a su casa y volvió a la media hora con el monto requerido. En ese momento se encontró con una gran sorpresa. Al momento de pagar un encargado del lugar le indicó a la vendedora que el precio era de 23 pesos.
¡Aumento de casi el 30% en media hora y en época de inflación decreciente! ¡Vamos Argentina! Por un país previsible, solidario y lógico.