La mayor parte de la carne vacuna importada consumida por los chilenos proviene de cortes ingresados a ese mercado provistos por Paraguay y Brasil. En los años 2015 y 2014 esa proporción había sido de 77.3% y 66.8% respectivamente. Se estima que en lo que va de 2016 aumentó al 80 %.
En los primeros cinco meses de 2015, según los últimos datos publicados por la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), un 42.0% de la carne ingresada a Chile fue de origen paraguayo.
El segundo lugar del ranking fue para Brasil con una participación del 37.7% y en tercer lugar, lejos, Argentina.
Si bien el mercado chileno fue tradicionalmente un mercado importante para los frigoríficos argentinos, las restricciones a la exportación implementadas por el régimen kirchnerista complicaron tanto a los importadores trasandinos que éstos fueron privilegiando a los proveedores regionales más predecibles, como Paraguay y Brasil.