Al fisco le conviene más que una operación se realice en Bitcoin que en efectivo, porque queda registrada para siempre y el protocolo es inviolable, pero el problema radica en que los Estados están muy atrasados en desarrollar herramientas para controlar este tipo de dinero encriptado. Así lo aseguró Sebastián Serrano, CEO de BitPagos, una empresa de capitales estadounidenses con sede en Buenos Aires que se propuso brindar infraestructura en toda América Latina para que el Bitcoin llegue, se instale y funcione.
El Bitcoin es una divisa encriptada (virtual) y descentralizada -dado que no la emite ni respalda ningún gobierno- cuya transacción se realiza sin la necesidad de un intermediario y los expertos, como Serrano, tratan de que llegue a la gente como una moneda más de intercambio.
"Bitcoin es algo nuevo que sigue siendo un experimento social del cual no sabemos exactamente si será esta la tecnología que se volverá completamente masiva", dijo Serrano en una entrevista con la agencia NA. .
- ¿Qué es el Bitcoin?
- Bitcoin es una tecnología nueva que puede ser muy disruptiva en el desarrollo de servicios financieros y generar inclusión social dado que hoy el 65% de la población en América Latina no está bancarizada. Pero todavía está en sus primeras etapas. Decimos que es como si fuera la Internet en 1995; en ese momento los emprendedores estaban trabajando en cómo generar el acceso de la población. Bitcoin está en una etapa similar en la que hay que generar la infraestructura de acceso. Y eso es, bajado servicios o productos, procesador de pagos para comercios, que le permita al comercio aceptar pagos en Bitcoins.
- ¿En eso trabaja tu emprendimiento Bitpagos?
– Nos dedicamos al procesamiento de pagos en Bitcoin, que permite que cualquier persona pueda comprar la moneda virtual de forma sencilla y confiable, tan fácilmente como cuando hacemos una recarga de crédito a un celular, y en más de 8000 puntos de venta que posee la red Telerecargas a nivel nacional, además de puntos de recaudación muy importantes como Pago Fácil y Rapipago, entre otros. Ahora estamos empezando a tener mas desarrollo en otros países como Brasil y México y comenzamos a avanzar en Venezuela. Estamos en una etapa de expansión en América Latina. Aquí hay unos 500 comercios activos que utilizan Bitcoin.
- ¿Cómo acumula el usuario los Bitcoins, cómo los guarda?
– Desarrollamos una billetera virtual que se llama ripio.com. Hay que ingresar allí, crear una cuenta y activarla verificando información personal, dado que cuanto mayor es la información provista, mayores serán los limites de compra. Esa billetera genera lo que se denomina una "clave pública", como si fuera el CBU tradicional de una cuenta bancaria. En esa dirección se pueden recibir los Bitcoins. Hoy en la billetera tenemos unos 6.000 usuarios activos.
– ¿Qué sectores de la economía se muestran más interesados en operar con Bitcoin?
- Aquí, en el país ya son varios los rubros: hoteles, restaurantes, taxis, sitios de e-commerce como Avalancha.com y hasta locales de alquiler de bicicletas ya incorporaron esta moneda como método de pago.
- ¿Cómo se generan esos Bitcoins?
– Los podés comprar o los podés recibir de otros usuarios a cambio de productos o servicios. Te bajás una aplicación al celular y los transaccioás desde allí.
– Los ahorristas e inversores minoritarios en la Argentina son bastantes básicos porque van al dólar, al plazo fijo o al ladrillo. ¿Ves al Bitcoin como una posible forma de ahorra en la Argentina?
– Algo que se nota en Bitcoin es que hay mucha gente especulando. Algunos lo compran para usar porque necesitan enviar capital a otra persona en el mundo y el costo de las remesas es muy alto, alrededor del 6 por ciento; entonces compran los Bitcoin y los transfieren porque es más barato y rápido. La emisión de Bitcoin es controlada y termina en 2140. Habrá sólo 21 millones de Bitcoins en el mundo. Entonces, la cantidad es finita y podría llegar a ser mundial, el precio del Bitcoin podría dispararse en el futuro. Hay mucha gente especulando con esto y guardándolos a diez años. Hay que tener en claro que si uno invierte en Bitcoin a muy largo plazo, uno está apostando a que esta será la tecnología y los riesgos existen.
- ¿Cómo lo ve aplicado a la economía de un país como la Argentina, es proyectable a gran escala?
- Creo que vamos a ver dos cosas: el uso en la forma actual como moneda, dado que es muy sencillo ingresar. Hoy, a mucha gente se le hace dificultoso acceder al sector bancario tradicional y, por ejemplo tomar un crédito. Pero Bitcoin es menos costoso y más accesible porque lo único que necesitas es bajar una aplicación en el celular. Pero también Bitcoin tiene otra característica, que es la más difícil de proyectar a futuro, que es la primera forma de dinero programable. Esa es la parte más disruptiva, probablemente, a largo plazo. Hasta Bitcoin, el dinero siempre fue una cosa estática, un número.
- ¿Existe alguna posibilidad de que esto se convierta en una burbuja?
- Puede haber sobreexitación porque el mercado corrige. Ha sucedido varias veces que ha subido muy fuerte en precio porque hubo una escalada en el interés y eso lleva a mayor demanda. Sucede. Hoy sigue siendo volátil y eso le muestra al consumidor que es algo nuevo que sigue siendo un experimento social del cual no sabemos exactamente si esta tecnología así como está hoy se volverá completamente masiva. Yo creo que va a haber una forma de dinero basada en criptografía. Es muy probable que sea Bitcoin. Aunque, puede que exista en el futuro otro protocolo.
– ¿Si bien sostiene que el Bitcoin genera inclusión social, no empuja al menos por ahora a la informalidad de sus usuarios?
- En sí hoy Bitcoin es como una forma de efectivo digital. Es pseudo anónimo porque los asientos no dicen de quiénes son los Bitcoins. Pero para el fisco es mejor que alguien opere en Bitcoin a que lo haga en efectivo. Porque las transacciones que se hacen aquí quedan registradas para siempre.
- ¿Pero si no se conoce a los dueños, cómo hace el fisco para controlarlo?
- Si bien no hay un asiento que diga a quién pertenece, una vez uno determina asociar una transacción a una identidad ya es innegable. Esto le da una trazabilidad que no existe con otro sistema. Hoy los Estados dependen de bases de datos centralizadas, cerradas, a las que tienen que pedir accesos o violentarlas para ingresar. Bitcoin es una base de datos completamente abierta a la que cualquiera puede acceder, tanto usuarios como entes reguladores. Y hacia futuro los Estados van a tener que desarrollar herramientas para analizar esta base de datos y la van a tener disponible todo el tiempo. Tal vez hoy puede existir algo de enmascaramiento por desconocimiento. Pero no va a durar mucho. Es hasta que los Estados se pongan al día.
Fuente: Noticias Argentinas