Durante 2014, el Instituto Nacional de Vitivinicultura aplicó más de 1.514 multas por infracciones a la ley de vinos y la de alcoholes en todo el país.
Según informó el organismo, en su gran mayoría fueron infracciones menores por error u omisión que tienen que ver con la correcta identificación del producto, con omitir el código de trazabilidad en la etiqueta, por falta de correspondencia con el análisis de origen o porque alguno de sus elementos, como por ejemplo el índice de color o la acidez estuvieron fuera de las tolerancias admitidas.
Las multas resultaron tanto de las inspecciones a depósitos, drugstore, supermercados o comercios en general, que realizaron técnicos del INV para controlar el producto que ha llegado a los comercios, como también de los controles realizados en viñedos, bodegas, destilerías y en las rutas del país.
La totalidad de multas surge del universo de productos que controla el Organismo que involucra alrededor de 1.500 millones de litros de vino, 450 millones de litros de mosto; 623 millones de litros de alcohol etílico y 472 millones de litros de metanol.