Los acreedores del Estado pergeñan mil maneras de abordar su difícil situación ante un gobierno en retirada que lo que intenta es que no estallen conflictos en su camino rumbo al llano o bien acompañar a Daniel Scioli, en caso de que este gane la Presidencia. Sin embargo, los compromisos contraídos y los que continúa contrayendo por el simple ejercicio de la administración no se agotan el 9 de diciembre, último día de Francisco Pérez como gobernador.
¿Qué pasara con las deudas que van quedando y, sobre todo, con el retraso en los pagos? Cientos de proveedores están desesperados porque, sin recibir al menos algo, no pueden seguir funcionando: no tienen respaldo propio suficiente, deben asumir los costos, que aumentan al ritmo de la inflación y, cuando deciden pagarles, los precios convenidos se han depreciado, con el consiguiente deterioro de la posición que ocupan.
Sin embargo, los más privilegiados, los que sí tienen “espalda” para afrontar la situación, que decidieron jugar a ser contratistas del Estado con estas reglas y aun sabiendo que la provincia no estaba en condiciones de afrontar los pagos en tiempo y forma, han decidido sembrar una semilla para que germine mientras estos funcionarios permanezcan en el poder y brote, sin más remedio, cuando Alfredo Cornejo asuma la Gobernación. Es allí en donde el nuevo gobernador deberá determinar el camino a seguir: si dejarla que “eche raíces” en la nueva etapa u otra cosa.
Esa “semilla” es un planteo realizado por la empresa “Construcciones Electromecánicas del Oeste S.A.", conocida popularmente como Ceosa y que preside el contratista de obras estatales que más éxito ha tenido tanto con este Gobernador como con Julio de Vido, lo que le ha permitido, además, acumular una actividad inédita en su agenda: manejar un pool de medios de comunicación. Ya consiguió que un juzgado civil de la Primera Circunscripción se expidiera favorablemente en 3 de sus 12 recursos de amparo presentados contra el Estado provincial y en el cual le pidió que a la Justicia que exija a los organismos del Poder Ejecutivo provincial y municipal demandados, a que se expidan sobre la mora en los pagos. Según acreditó la empresa –cuyo caso podría ser imitado por otros grupos empresariales de elevado peso económico- hay fala de pago de certificados de obra en diferentes emprendimientos que encara Ceosa.
Así lo contó el portal Sitio Andino, que edita el grupo contratista del Estado liderado por Omar Álvarez, “Obras Andinas” o “Grupo Álvarez”, que sonó a una advertencia. De hecho, ese medio señala que “ésta no sería la única empresa que llegó a la justicia por los incumplimientos de pagos del Estado”. Ceosa reclama por mora y falta de pago en la construcción del canal marginal del río Atuel (Ministerio de Infraestructura); el Proyecto de Modernización del Sistema de Riego Las Tunas (Irrigación) y la pavimentación de calles y barrios en los distritos de Ciudad, Mayor Drummond, Carrodilla, Chacras de Coria y La Puntilla de Luján de Cuyo.
¿Qué conseguiría de plantarse fuerte primero en la justicia? La “germinación”. Es decir, que en un plazo perentorio, a nivel administrativo –es decir, en Casa de Gobierno o en los entes descentralizados que correspondiere o municipios- se dictamine a favor de pagar con “intereses más IVA” lo adeudado. Con ese antecedente, a la Justicia no le quedará más remedio que otorgarles el derecho a que así ocurra, y eso sucederá recién cuando terminen los plazos y los magistrados traten los casos. Es decir, es muy probable que terminen obligando a pagar más de lo acordado al futuro gobierno provincial.
Lo que Ceosa buscaría con esto es también forzar definiciones en torno a obras que le otorgó el gobierno de Pérez y sobre las que la UCR ha sido crítica en cuanto a su oportunidad y costo. Se trata nada menos que de la onerosa Villa Deportiva, la tercera trocha del Acceso Sur y la ampliación del Metrotranvía. La información difundida, que muestra públicamente la estrategia empresaria, revela que los expedientes y ámbitos demandados en los que se tramitan los reclamos son: 251297 (Irrigación), 251184 (Provincia), 251430 (Municipalidad de Luján de Cuyo), 251941 (Municipalidad de Luján de Cuyo), 251414 (Provincia), 251287 (Irrigación), 251259 (Provincia), 251412 (Provincia), 251309 (Provincia), 251306 (Irrigación), 255499 (Provincia) y 255565 (Irrigación).
Desde el entorno del nuevo gobernador prefirieron el silencio y levantaron las cejas, sin formular declaraciones. Todo parece demasiado obvio. Pero la duda que les queda es a quién culpar de la distribución de estas “semillas” que, en medio de la crisis provincial y con una transición tan extensa, que permite la continuidad de funcionarios perdedores en un amplio espacio de tiempo, han encontrado tierra fértil para germinar. Nadie sabe la especie de “plantita” que le brotará a Cornejo en el arranque de su gestión. Tampoco si decidirá regarla y mantenerla en lugar de combatirla, en caso de que termine resultando un yuyo perjudicial para las finanzas provinciales.