Un artículo difundo por The Wall Street Journal analiza la situación de países emergentes que no pueden sacar provecho de su moneda devaluada. Por un lado, las divisas de algunos de esas naciones alcanzaron nuevos mínimos, pero por otro, el crecimiento de las exportaciones de economías emergentes se ha desacelerado a sus niveles más bajos en más de media década. Algunas de las naciones a las que hace referencia el artículo del diario estadounidense son Brasil, México, Indonesia, Malasia y Turquía.
En este sentido, hace apenas un año los gobiernos de muchos de estos países intentaban debilitar sus monedas con la esperanza de impulsar las exportaciones y volver a estimular el crecimiento. Incluso se habló de guerras cambiarias. Sin embargo, el flojo crecimiento en Estados Unidos, Europa y China, combinado con los menores precios de las materias primas, eliminaron cualquier tipo de repunte esperado.
Ahora, Estados Unidos se alista a elevar las tasas de interés, los inversionistas se están retirando de los mercados emergentes, lo que debilita aún más sus divisas, y países que van de Brasil a Indonesia luchan para apuntalar sus economías.
Indonesia. El crecimiento económico de ese país asiático cayó a su nivel más bajo en cinco años, lo que llevó al presidente Joko Widodo a limitar las importaciones. La rupia indonesia registró el jueves un mínimo de 17 años frente a la moneda estadounidense.
Brasil. El real perdió un tercio de su valor en el último año y el viernes cerró en su nivel más bajo en 12 años en relación con el dólar. El sector de la exportación se contrajo en los últimos 11 meses debido a menores precios de commodities como el hierro, el café y el azúcar. El país ya recortó su presupuesto en mayo en US$22.600 millones y va por más ajustes.
Malasia. El ringgit (moneda de ese país) alcanzó este mes su menor cotización desde 1999 y acumula un descenso de 13,6% desde principios de 2014.
México. Hace dos años las exportaciones alcanzaron los 35.000 millones de dólares. Ahora retrocedió a 30.890 millones de dólares.
Si bien la debilidad de las monedas puede impulsar el crecimiento económico en un país emergente, "se necesita tiempo para ver si esto llega al desempeño de las exportaciones”, afirmó Alberto Ramos, analista de la firma Goldman Sachs. / Fuente: The Wall Street Journal