Las trabas de Brasil golpean al mercado de peras de Mendoza

La Fundación Ideal detalló que el cierre de algunos mercados en el vecino país están generando pérdida de valor y dificultades para el próximo período.

La fundación Ideal presentó un informe en el que estiman los daños que tienen para la provincia las limitaciones del ingreso de peras y manzanas argentinas a Brasil. Hace dos meses el país vecino dejó de importar fruta mendocina por la detección de Carpocapsa.

Por esta razón, en lo que va del año, las ventas de peras a Brasil descendieron un 30% respecto al promedio de los últimos años. Los principales problemas para los exportadores comenzaron a ocurrir en marzo, abril, y se agravaron en mayo, cuando las ventas se derrumbaron un 60%, de acuerdo con Ideal.

Los últimos dos meses sólo pudieron exportarse partidas con licencias no automáticas otorgadas antes de hacerse efectiva la prohibición de ingreso.

Las negociaciones establecidas hasta el momento apuntan a destrabar el problema durante el mes de julio próximo. Sin embargo, para esta fecha existirán variedades de frutas que ya tendrán serios problemas para ser comercializadas por problemas de maduración de la fruta (principalmente la variedad William ́s). Para entonces, los perjuicios para el sector serán de una gravedad considerable.

"La fruticultura atraviesa los mismos problemas que enfrentan el conjunto de economías regionales debido al atraso cambiario, altos costos, elevada presión tributaria, déficit de infraestructura, falta de crédito, entre otros", según advierten desde la fundación asociada a la candidata a la vicegobernación por el Frente Cambia Mendoza, Laura Montero.

  Por otro lado, la temporada pasada el sector enfrentó una adversa contingencia climática, en la cual las heladas tardías destruyeron aproximadamente un 30% de la producción. Sumado a esta coyuntura adversa, el cierre del mercado brasileño genera un contexto de especial amenaza para Mendoza.

En nuestra Provincia existen alrededor de 4.000 hectáreas implantadas con peras (concentrada en gran medida en Valle de Uco y Zona Sur), de las cuales aproximadamente 2.000 hectáreas se encuentran dentro del Sistema de Mitigación de Riesgo acordado con Brasil.

Según referentes del sector, la fruta que posee ingreso pendiente al mercado brasileño en Mendoza aproxima las 350.00 cajas (100.000 cajas de William ́s, y 250.000 cajas de Packam ́s y Manzanas), producción que representa unas 600 hectáreas. El valor de exportación de la mercadería en riesgo supera los USD 5 millones. 

En caso de no acceder al mercado de exportación, la venta de esta fruta en el mercado local permitiría alcanzar apenas el 50%/60% del valor internacional.

El riesgo de pérdidas posee un alcance social muy relevante para la Provincia, no solamente en la actualidad sino a futuro ya que los productores afectados enfrentarán serias limitaciones para encarar los costos requeridos en una nueva temporada frutícola que se avecina.

Por ello, este tipo de situaciones, lejos de ser estáticas, tienden a perjudicar el normal desarrollo de la próxima temporada, impactando negativamente sobre el sector productivo y sobre la generación de trabajo en Mendoza.

Alcance Social de la Fruticultura (en Fresco) en Mendoza

Para estimar el alcance de la problemática vale destacar que en Mendoza cerca de 15.000 personas en forma permanente, y casi 1.850.000 jornales por año (equivalente a 7.000 puestos permanentes), dependen de la fruticultura. Esta cifra representa el 9% del empleo privado registrado de Mendoza (o 6% del empleo privado total, formal e informal).

A su vez, dentro de la fruticultura las pepitas (pera y manzana) representan el 50% del valor agregado con destino al consumo en fresco; y también las frutas de pepita representan el 75% del volumen procesado en los galpones de empaque. Esto demuestra que las frutas que hoy poseen problemas en el mercado brasileño configuran la base de la cadena de valor en la actividad frutícola destinada al consumo en fresco.

Ante esta situación, existen un conjunto de medidas que desde el Poder Ejecutivo Nacional podrían tomarse para solucionar, o en su defecto, reducir los costos económicos y sociales que enfrentará este sector.

Algunas acciones se relacionan con solicitar a las autoridades sanitarias brasileñas que adelanten el permiso de ingreso de peras y manzanas provenientes de Argentina. Esperar hasta julio traerá pérdidas económicas irremediables.

Por otro lado, se deberían analizar estímulos que alivianen los costos de producción para la campaña que está comenzando. En este contexto, y a fin de evitar pérdidas de empleo, podrían generarse reducciones o suspensiones temporales en Contribuciones Patronales a la seguridad social que realizan las empresas afectadas directamente por el cierre temporal del mercado brasileño.

Otros aspectos más estructurales que han jugado en contra de la actividad y deberían solucionarse en lo inmediato se relacionan con la eliminación de las retenciones a las exportaciones de frutas frescas (actualmente del 5%); el otorgamiento de plazos máximos a la acreditación atribuible a las operaciones de exportación del Impuesto al Valor Agregado (IVA); y la eliminación gradual del impuesto al Cheque.


Fundación Ideal: Exportación de peras