El que evade impuestos en Estados Unidos puede terminar en la cárcel, tal como lo describe una crónica publicada por The Wall Street Journal, cuyo protagonista es Gregg Kaminsky, un emprendedor de comercio electrónico del área de Atlanta que evadió US$125.000 en impuestos sobre las ganancias de una cuenta bancaria secreta en Suiza y los ingresos generados en ese rincón del mundo virtual conocido como Second Life.
Tiene 46 años y es padre de dos niños chicos. Y a diferencia de muchos otros evasores de impuestos, Kaminsky deberá cumplir un tiempo en prisión.
El empresario no se considera un “criminal codicioso empecinado en violar la ley” y espera que la gente “no lo juzgue con demasiada dureza por este error”.
¿A qué error se refiere?
Esta es la lista de sus delitos, tal como consta en los documentos de la justicia estadounidense, con comentarios de expertos y del acusado:
Apertura de una cuenta secreta en Suiza. En el año 2000, Kaminsky creó una cuenta en el banco suizo UBS. La ley estadounidense requiere que los contribuyentes revelen al Departamento del Tesoro la existencia de cuentas en el extranjero con más US$10.000, para lo que hay que presentar un formulario anual. Kaminsky no presentó ese formulario, sino hasta 2010, después de que el UBS admitió que había ayudado a contribuyentes estadounidenses a esconder dinero en el extranjero.
Hacer más depósitos en la cuenta y no declarar los intereses. Kaminsky hizo depósitos adicionales en su cuenta de UBS, lo cual agravó la falta inicial y no declaró los intereses devengados, un nuevo delito. A mediados de 2005, la cuenta llegó a tener un máximo de US$1.150.000.
Omitir los activos suizos cuando pidió ayuda financiera. En 2007 y 2008 Kaminsky solicitó ayuda financiera federal, sin mencionar los activos en su cuenta suiza. Esta omisión le permitió calificar para un préstamo a una tasa de interés inferior a la del mercado para pagar la matrícula de US$17.000 de un programa de MBA Ejecutivo en la Universidad Emory. Más tarde, Kaminsky pagó este préstamo.
Ocultar aún más la cuenta secreta. Entre mayo y junio de 2009, después de saber que el gobierno de EEUU estaba investigando a UBS por ayudar a contribuyentes estadounidenses a esconder dinero fuera del país, Kaminsky transfirió los US$400.000 que entonces tenía en su cuenta de UBS a un banco en Hong Kong.
Arruinar una confesión. En 2010, Kaminsky decidió rectificar sus errores pasados… pero lo hizo mal. Según él, un abogado le aconsejó que no era necesario que se inscriba en el programa de perdón fiscal limitada para personas con cuentas no declaradas en el extranjero. Este programa, administrado por el IRS, suele implicar duras sanciones, pero garantiza la ausencia de un proceso penal.
Volvió a omitir otros ingresos. Los que había obtenido gracias a su participación en el juego de realidad virtual Second Life, en el que los participantes ganan un dinero virtual que luego puede ser canjeado por dinero real. Entre 2007 y 2013, Kaminsky obtuvo en este concepto ganancias por US$140.000. No informarlos al IRS fue otro error.
Respecto a esta omisión, Kaminsky dice que “en aquel momento realmente no estaba claro para él” si dichos fondos estaban o no sujetos a impuestos.
Kaminsky ha pagado al IRS US$91.983 en carácter de restitución y más de US$250.000 por ocultar cuentas en el extranjero.
El 4 de marzo pasado fue condenado a cuatro meses de prisión, más dos años de libertad bajo supervisión y 200 horas de servicio comunitario.
También deberá presentar una nueva declaración impositiva. / Fuente: Wall Street Journal