Zuccardi espera terminar su nueva bodega a fin de año

La crisis del sector vitivinícola parece no haber afectado el ímpetu con el que se empezó a construir la nueva "casa" en el Valle de Uco.

Zuccardi terminará a fin de año una segunda bodega, esta vez en el Valle de Uco, que acompañará a la tradicional de Maipú.  "Se empezó a construir en julio de 2013 y estaría lista para fines de este año. Pero ya elaboramos la cosecha 2014 en la bodega, porque la parte productiva está terminada y funcionando", explicaron desde Bodega Familia Zuccardi al diario porteño El Cronista, en donde se difundió la noticia.

 La nueva bodega contará con 1 millón de litros de capacidad, en vasijas de hormigón de 2.500 a 10.000 litros, sin tanques de acero, y elaborará vinos de alta gama que den cuenta de "los terroirs de origen de las uvas, con un paso por madera acotado", explicaron. Tendrá además con un restaurante y centro de visitas. "Necesitábamos una bodega nueva, con una concepción productiva diferente a la de Santa Julia. Está diseñada especialmente para los vinos de alta gama, desde Zuccardi Q ($ 200), Emma y Tito Zuccardi y Zeta ($ 450) hasta Zuccardi Aluvional y Finca ($ 800). Crecimos mucho en Valle de Uco, tenemos dos fincas, necesitábamos una bodega en la zona de origen de las uvas", dijeron desde Zuccardi.

Zuccardi vende unas 25 millones de botellas al año, de las cuales el 80% son aportadas por Santa Julia. Destina el 55% al exterior y el 45% restante al mercado interno. "El objetivo es tener un esquema lo más cercano al 50% y 50%", aclararon. 

En cuanto a la situación comercial de la firma, explicaron que "Santa Julia vendió casi lo mismo que en 2013, pero crecimos muy fuerte con las líneas Zuccardi, desde Serie A ($ 140) hasta Q y Z ($ 450). En esas marcas registramos aumentos de 20% a 25% en unidades. El año fue complicado, pero se sintió más en gama media. En el exterior está comprometida la rentabilidad, pero pudimos mantener volumen", explicaron desde Zuccardi, la bodega que más exporta a Canadá, segundo destino del vino argentino en botella.

En el exterior los vinos argentinos más afectados por la menor competitividad son los de baja y media gama, ya que fuera del país es difícil ajustar precios a la par de la inflación. En cambio, los premium dan mayor margen para ajustar y mantener la rentabilidad; de ahí que la mayoría se enfocó en vender estos vinos.


Zuccardi, que cuenta con más de 1.000 hectáreas con vides en cinco fincas de Santa Rosa, Maipú y Valle de Uco, facturó $ 600 millones el año pasado.