Para mejorar su economía, Brasil se acerca a EEUU

El mercado de consumo más grande del mundo se convirtió en un objetivo de la ofensiva diplomática del gobierno de Dilma.

En un momento en que el crecimiento se ha estancado, el intercambio comercial con China se ha moderado y el consumo interno se ha replegado, Brasil ahora apunta a tratar de mejorar las relaciones con Estados Unidos, el mayor mercado de consumo del mundo, señala un análisis del periódico Wall Street Journal.    

La semana pasada, Brasil anunció que el déficit comercial de febrero llegó a US$2.800 millones, el peor desempeño mensual desde 1980. 

 El año pasado, las exportaciones brasileñas a cada región se han desplomado, con una excepción: las ventas a EE.UU. crecieron 8,9%, gracias en gran parte a las compras de aviones brasileños, destaca el informe de Wall Street Journal. 

 Brasília y Washington trabajan en los planes para un viaje de Rousseff a EE.UU. este año, tras la cancelación de una visita de estado al presidente Barack Obama hace dos años. 

El nuevo acercamiento a EE.UU. representa un giro para el gobierno de izquierda de Brasil, que asumió el poder en 2003 y se benefició de un auge de las materias primas durante casi una década. 

Aunque EEUU. y Brasil han chocado sobre Cuba y otros temas, la influencia brasileña sobre líderes hostiles a los intereses estadounidenses podría ayudar a abrir puertas a Washington, dice Peter Hakim, presidente emérito de Diálogo Interamericano, un centro de estudios. 

Esto se da en un contexto en el que el crecimiento de China se ha reducido de 14,2% en 2007 a 7,4% en 2014, el gigante asiático ha reducido sus compras de materias primas brasileñas. El comercio con los miembros del Mercosur también se ha desacelerado.