El santafecino Federico Sturzenegger, economista por la Universidad Nacional de La Plata, doctor por el Massachusetts Institute of Technology, quien también fue docente en la Universidad de California y en la Universidad de Harvard, es el flamante director del Banco Central de la República Argentina designado por el presidente electo Mauricio Macri. Pero como no es un cargo que caduca el próximo 10 de diciembre, el actual titular, el camporista Alejandro Vanoli (que a diferencia de quien será su sucesor sólo es licenciado en Economía graduado enla Universidad de Buenos Aires), hombre cercano al ministro Axel Kicillof ha expresado su voluntad de permanecer en ese cargo. ¿Qué alternativas tiene Macri para poner a su hombre de confianza en el Central?
El camino para forzar la renuncia de Vanoli, según explica un informe de Clarín, se asienta en la denuncia impulsada por el futuro ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, y los diputados Mario Negri y Federico Pinedo, por incumplimiento de deberes de funcionario público por las millonarias operaciones de dólar futuro. Atento a la “dilapidación” de las reservas, se apelará al artículo 4 de la Carta Orgánica del Banco Central, que señala que las reservas no pueden usarse indiscriminadamente.
El inciso q de la Carta Orgánica del Banco Central indica que “el nivel de reservas de oro, divisas y otros activos externos necesarios para la ejecución de la política cambiaria debe manejarse tomando en consideración la evolución de las cuentas externas”. En tanto que el artículo de la Carta Orgánica, el 3, deja claro que esa entidad no estará sujeta a órdenes e indicaciones o instrucciones del Poder Ejecutivo, “ni podrá asumir obligaciones de cualquier naturaleza que impliquen condicionarlas, restringirlas o delegarlas sin autorización expresa del Honorable Congreso de la Nación”. En ese punto, según los denunciantes, hay pruebas de la incidencia del Ejecutivo, a través del quien fue el vice de Scioli, Carlos Zannini, para desplazar a dos directores del Banco Central para facilitar el ingreso de otros dos que responden al ministro Axel Kicillof.
Otro punto para desplazar a Vanoli tiene que ver con la falta de independencia de Vanoli por su afinidad con el kirchnerismo. Para ello, el artículo 9 de la Carta Orgánica, la remoción de cualquier miembro del directorio de la entidad monetaria debe contar “con el previo consejo (vinculante) de una comisión del Honorable Congreso de la Nación”. Esa comisión será presidida por el presidente de la Cámara de Senadores e integrada por los titulares de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Economía de la misma y por los presidentes de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Finanzas de la Cámara de Diputados de la Nación. ¿Qué hay de particular en esto? que la tradición parlamentaria indica que las comisiones de Presupuesto y Hacienda del Senado y de la Cámara de Diputados son presididas por el partido de Gobierno como forma de garantizarle “gobernabilidad” al jefe de Estado. ¿Qué quiere decir? Que si esto se respeta, el nuevo oficialismo vería allanado el camino para remover a Vanoli.
La contracara tiene que ver con las dificultades para Macri de lograr el acuerdo de la mayoría simple del Senado, ya que el Frente para la Victoria es mayoría.
Sin embargo, el nuevo titular del Banco Central podría ser nombrado "en comisión" por decreto presidencial, hasta que la Cámara de Senadores se expida sobre el tema.
Vanoli enfrentará esta situación con un muy mal currículum: el de haber integrado un equipo económico que dejó al Banco Central prácticamente en ruinas, en cuanto a reservas internacionales. / Fuente: Parlamentario