El debate que generó el candidato de Cambiemos, Mauricio Macri, al proponer recortar la cantidad de feriados generó críticas desde el empresariado ligado al turismo, pero tuvo buena repercusión entre los sectores industriales.
Sólo este año el calendario contó con 17 días sin actividad productiva por los feriados nacionales, y para el 2016 habrá 9 fines de semana largos, de los cuales cuatro serán más extensos porque abarcarán a cuatro jornadas seguidas.
En rigor, no sólo la industria deja de generar bienes sino que el feriado también afecta a la educación, la salud y los servicios estatales.
Según cifras de la consultora ABECEB, por año se dejan de producir más de 60 mil vehículos por la proliferación de los feriados y el costo global se ubica en torno a los 3.600 millones de pesos por cada jornada inhábil.
Además, otro efecto que tiene el turismo es que quien gasta más en los viajes, generalmente recorta el uso de recursos habituales para compensar.
"En un país donde se necesita mejorar la competitividad, muchas empresas terminan perjudicadas con la suma de feriados, porque en promedio les aumenta sus costos y baja la producción laboral", consideró el economista Mariano Lamothe, de la consultora ABECEB.
La industria siderúrgica también es otra de las más afectadas por lo que dejan de producir y por el costo mayor que significa volver a poner en funcionamiento las plantas.