La suba de costos golpea aún más a la construcción

El índice de Costos se incrementó más del 32 por ciento en un año, con una marcada suba de los valores en los materiales. La inversión privada huye y la rentabilidad cae, según referentes del sector.

El índice del Costo de la Construcción subió más del 33 por ciento anual en Mendoza, según los números oficiales. Este incremento, más otros factores económicos, han provocado que el sector de la Construcción no esté pasando por un buen momento y que haya una marcada caída de la rentabilidad.

Según los datos proporcionados por la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de Mendoza (DEIE), el índice del Costo de la Construcción se incrementó un 33,1 por ciento entre noviembre del 2013 y el mismo mes del año pasado, el último del cual se tiene registro. Mientras que en el acumulado enero-noviembre del 2014, la suba se ubica en el 32,3 por ciento.

Sin embargo, los materiales para la construcción fueron los que sufrieron el mayor incremento, incluso superando a la inflación real: 40,8 por ciento anual y 38,2 por ciento en el acumulado hasta noviembre del 2014. En el caso de la mano de obra, la suba fue menor: 29,5 por ciento tanto anual como acumulada.

Hugo Gamboa, presidente del Círculo de la Construcción de Mendoza, explicó a MDZ Online que la inflación en el sector "es una complicación muy grande" ya que "estas variaciones de precios impactan sobre todo en la obra privada, porque es muy difícil pactar a un plazo de un año con un determinado precio y su actualización".

Por su parte, Jorge Panella, vicepresidente segundo de la Cámara Argentina de la Construcción en Mendoza y referente histórico del sector, indicó que "lo peor que puede pasar cuando se está construyendo es la inflación, porque los índices nunca reflejan la realidad y siempre vienen atrasados, con cuatro o seis meses".

Obra privada, peor

Aunque la caída del sector de la construcción es generalizada, los emprendimientos privados se llevan la peor parte y son los más afectados por la suba de costos y otros factores económicos que se han profundizado durante buena parte del año pasado.

En ese sentido, Gamboa señaló que "cuando los emprendimientos se pueden hacer en el corto plazo se puede pactar un precio y se tiene un costo más o menos cerrado, pero cuando son más largos, hay que tener una unidad de moneda que sirva de referencia para ajuste, y en este momento no lo tenemos".

"El INDEC no refleja totalmente las variaciones de precios y el dólar o los precios del mercado inmobiliario tampoco son unas referencias. Además los materiales pueden aumentar sin ninguna razón", añadió.

Panella coincidió en este mismo tema: "Si se construye de forma privada la situación es peor, porque casi siempre termina faltando dinero o los precios de venta no se aumentan al ritmo de los costos. La inflación es un flagelo muy grande".

Además sostuvo que la actual situación "trae mucha incertidumbre a proyectos de mediano y largo plazo. Salvo un par de proyectos de índole comercial, en Mendoza no hay emprendimientos inmobiliarios importantes con viso de comenzar".

Obra pública, mejor

Pero lo cierto es que, al parecer, el sector de la construcción logra sobrevivir gracias a las inversiones que los gobiernos provincial y nacional realizan en materia de obra pública, a pesar que en el 2014 hubo muchas críticas por la falta de recursos para encarar proyectos de infraestructura en la provincia.

"En la obra pública hay una mejor situación, porque los contratos tienen un ajuste pactado. En Mendoza, tenemos un sistema de ajuste de variaciones de precios que no es perjudicial, aunque no se ajusta totalmente a la realidad, es bastante aceptable", indicó Gamboa.

Mientras que Panella indicó que "si bien la obra privada ha caído muy fuerte, no se nota tanto la caída de la actividad, porque la obra pública la está palanqueando" y aseguró que "el (plan) Procrear ha sido un elemento muy importante porque está teniendo una demanda de empleo muy grande".

Rentabilidad en baja

De todos modos, la construcción no pasa por su mejor momento, y ello se nota muy marcadamente en la rentabilidad del sector, que viene padeciendo desde hace tiempo.

Gamboa expresó que "la actividad de la construcción viene cayendo desde hace tres años y no ha caído más vertiginosamente porque ha habido una fuerte inversión pública en obras, pero con una ausencia de inversión privada", reforzando la visión anterior.

"A partir de las restricciones del dólar, impactó mucho en el mercado inmobiliario y en el sector privado", agregó.

Panella fue un poco más allá: "La rentabilidad viene cayendo desde hace un par de años, pero se profundiza más. Con la inflación en alza, va disminuyendo las utilidades, hasta que se trabaja a pérdida, ya que las estructuras de las empresas constructoras son pesadas y deben mantenerse. Incluso las ventas pueden llegar a cero".

En ese sentido, Gamboa remarcó que "construir para vender, en los proyectos de largo plazo, ha desaparecido como negocio. Lo que se construye es porque hay algunas inversiones puntuales, pero no pensando en la comercialización".

Panorama 2015

Gamboa: "A pesar de ser un año eleccionario y con convulsiones políticas, creo que la actividad va a ir repuntando. En el tema de obra pública habrá una fuerte inversión y, tras las elecciones, habrá una mayor previsibilidad y el mercado se empezará a aplacar".

Panella: "Las empresas ya tienen fijado el futuro del año: lo que tienen, tienen y no creo que piensen en nuevas obras. Es un año que se piensa en terminar obras, o quienes tienen licitaciones o proyectos por iniciarse".