¿Estados Unidos definitivamente salió del pozo del que cayó entre 2008 y 2011 con la crisis financiera mundial?. Según la periodista Lynn Stuart Parramore, desde el sitio Alternet.org, la cosa no es tan así y para ello describe el siguiente diagnóstico:
La clase media se está reduciendo y los salarios no se recuperan, mientras que a la vez, los gastos destinados al cuidado de niños, educación y lo relacionado con el hogar se ha incrementado. Parramore afirma que la actual política tiende a favorecer a las grandes corporaciones y a la elite financiera de Estados Unidos, por lo que la clase media se encuentra postergada.
Aumenta la desiguldad. Según la autora del artículo, la creciente desigualdad se vincula directamente con la lenta recuperación de ese país, según se basa en informes de expertos del Instituto del Nuevo Pensamiento Económico.
Cayó la cantidad de trabajadores afiliados a los sindicatos. Así lo indican las estadísticas laborales de Estados Unidos y se trata de un factor clave a la hora de discutir el poder adquisito y los derechos laborales de los trabajadores y de la sociedad en general para impulsar la activación de la economía.
La prolongada recesión en Europa. En concreto, la quiebra de algunos bancos europeos afectaría a EEUU a través de las permutas de incumplimiento crediticio adquiridas por empresas financieras estadounidenses.
La subida del dólar, algo que afecta a los países de la primera potencia del mundo, que cae a medida que el dólar sube.