Vaticinan corta tregua del dólar

El gobierno trabaja en medidas como el “ahorro forzoso” de fondos en el exterior y un bono patriótico a bancos.

Esta semana, el Gobierno impulsó medidas que, bajo la mirada de economistas y operadores del mercado, tendrán un efecto por no más allá de las próximas cinco jornadas. Tan es así, que en el Banco Central ya analizan, según publica hoy diario Perfil, nuevas medidas para “raspar la olla” de dólares de cara a la transición.

Como mecanismo para aliviar la fuerte demanda de divisas que mantiene la brecha entre el paralelo y el oficial en 68%, el Banco Central repitió el miércoles la fórmula aplicada en febrero, por la cual se limitó la posición en dólares de los bancos. Por entonces, apenas dos semanas después de la fuerte devaluación de 23% que llevó el dólar a $ 8, las entidades se vieron forzadas a verder su excedente por encima del 30% de su patrimonio, a fin de oxigenar la tensión sobre el nivel de reservas de la entidad por unos US$ 5.600 millones en un plazo de noventa días. Siete meses después de esa determinación y con un escenario más complejo, en el que aún no se logra destrabar el acceso al financiamiento externo, la inflación se mantiene firme pese a la caída de la actividad y las expectativas de depreciación del peso siguen presentes, la autoridad monetaria presidida por Juan Carlos Fábrega recortó hasta el 20% la tenencia de dólares sobre el patrimonio de los bancos para dar, al menos, una bocanada de aire en la City.

En esta oportunidad, el monto que se volcaría al mercado estimado por Empiria es notablemente menor. “Calculamos que se trata de entre US$ 500 y US$ 800 millones de dólares, una cifra reducida en función de la demanda”, apuntó Pedro Rabasa, socio de la consultora.

Al comparar febrero con septiembre, el economista señaló que la situación hoy es más delicada: “Estamos en default y con mayor incdertidumbre, el Banco Central tiene menos reservas internacionales (ayer cerraron en US$ 28.392 millones, tras una caída de US$ 220 millones en la semana), se observa una fuerte emisión monetaria, cayó el precio de la soja (US$ 398 por tonelada a noviembre) y hay atraso cambiario”, aunque destacó como punto positivo que el tipo de cambio “no perdió toda la ganancia que significó el salto de enero”.