En relación a diferentes rumores sobre la posibilidad de que operaciones de pagos de importaciones de bienes sean canalizadas en el corto plazo por mercados informales de cambio, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) comunicó que tal información "carece de asidero" por el orden legal vigente en el país y ratificó que las importaciones se seguirán realizando con la cotización del dólar oficial, que ayer cotizó a $8,44 y que ostenta una marcada diferencia con el dólar blue.
Diego Pérez Santisteban, presidente de la Cámara de Importadores de la Argentina, consideró que a mediano o corto plazo, esta brecha deberá trasladarse a los precios.
“Más pronto que tarde se va a empezar a trasladar a los precios. Porque el costo del importador se basa en el tipo de cambio en el que puede liquidar su importación”, explicó Santisteban a MDZ Radio esta mañana.
O van a tener que dejar de vender el producto o van a tener que ir trasladando el precio.
Según Santisteban, “sería un 70 u 80% de diferencia, y no es fácil de modificar en un corto plazo, menos en un contexto de inflación fuerte”.
“Que el BCRA haya salido con el primer comunicado de prensa desde que Kicillof es ministro es porque la preocupación fue alcanzando un punto que hizo que tuvieran que expresarse”, agregó el presidente de la Cámara de Importadores de la Argentina.
En relación al monto que deben en divisas los importadores, Santisteban aseguró: “Desde el mes de febrero, cuando el BCRA y el Ministerio de Economía reunieron a los importadores más grandes del país, les solicitaron que difirieran sus pagos al exterior en el primer trimestre. No todos pudieron colaborar con el pedido del Gobierno. Los que sí lo hicieron, fueron acumulando un saldo que aún deben. En el caso del sector automotriz reclaman ya que llevan acumulados 2.500 millones de dólares”.
Santisteban aseguró además que “más del 80% que se importan en la Argentina va a la producción; de ellos, más del 75% no se fabrica en el país”.
"Hay 6 mil importadores que importan más de 500 mil dólares por año, ellos presentan más de 8 mil solicitudes de importación. Si no hay criterios de automaticidad es imposible", añadió el empresario.
“Desde que se presenta el pedido de importación, suele haber demoras de entre los 20 a los 40 días. No es poco. Por ahí se pierden los turnos con los proveedores”, indicó.
En base a esto, el empresario importador pidió “automatizar las aprobaciones”, para no “oscilar en momentos de aprobación y momentos de espera”.