Ayer nomás, los ministros de Industria, Débora Giorgi, y de Economía, Axel Kicillof, recibieron en el Palacio de Hacienda al presidente de General Motors para Sudamérica, Jaime Ardila, y a la titular de la filial argentina, Isela Costantini.
Es que, el acuerdo entre el Gobierno nacional y las automotrices para poner en marcha la segunda etapa del Procreauto parece peligrar. Los empresarios pretenden un incremento del 12 por ciento en los precios de las unidades mientras que el Ejecutivo autorizaría sólo un 4 por ciento.
Hay que recordar que el Procreauto se lanzó el 24 de junio y venció ayer. Bajo ese contexto, los funcionarios se pasaron el miércoles (por ayer) ultimando detalles y acuerdos para el lanzamiento de la segunda etapa.
Según consignan algunos medios hoy, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner quería anunciar el relanzamiento públicamente a su regreso de Nueva York. Pero como esta vez la oferta de autos será acotada, la mandataria no sería la encargada finalmente de presentarlo.
Como se dijo, ayer Giorgi y Kicillof recibieron en el Palacio de Hacienda al presidente de General Motors para Sudamérica, Jaime Ardila, y a la titular de la filial argentina, Isela Costantini.
Ambos explicaron la carta que el martes fue enviada por la empresa a Giorgi, donde avisan que no participarán de Procreauto nuevamente porque, según explica la nota a la que accedió Clarín, “la producción para lo que resta del año ya se encuentra comprometida”.
Los funcionarios reprocharon al empresario las afirmaciones públicas que hizo en relación a la preocupación que le generaba la falta de divisas. Y el empresario explicó sus dichos.
Sucede que la automotriz tiene en marcha un agresivo plan de inversión por 740 millones de dólares en la Argentina, por lo que el riesgo cambiario que experimenta la empresa es elevado.
La empresa destinará ese capital a desarrollar la fabricación de un vehículo de plataforma exclusiva para la región en su planta de Santa Fe. Ese sería suficiente argumento para salirse de Procreauto sin tener represalias oficiales.
Pero no todas las automotrices tienen un as bajo la manga que endulce los oídos de los funcionarios de Economía y Producción.
“Solo habrá dólares para los que hagan bien las cosas”, dijo Giorgi esta semana en las reuniones que llevó a cabo con empresarios.
Las automotrices insisten en que el 4% que el Gobierno ofrece de aumento para los precios de los autos que se ofrezcan en Procreauto no alcanzan para cubrir la suba en los costos que tuvieron desde junio cuando se lanzó el plan. Por eso, la segunda etapa del plan tendrá una oferta más acotada, y sólo quedaría menos del 75% de los modelos que hasta ayer formaban parte de la iniciativa.
La ministra recordó que el Procreauto fue una iniciativa creada para reactivar la producción, por lo que instó a permanecer en el programa a las terminales que suspendieron personal.