El documento interno de Pescarmona a los empleados de IMPSA

El CEO de Impsa anticipó que venderá activos en Brasil y Uruguay. Lo hizo a través de una comunicación interna que repartió entre sus empleados.

Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

Luego de que el gobierno de Cristina Kirchner comenzara su tarea para que Venezuela y Brasil paguen a la empresa Industrias Metalúrgicas Pescarmona  (IMPSA) el dinero que le deben y que la obligó a entrar en default por no poder pagar dos bonos, la empresa, además se achicará para poder sobrevivir.

IMPSA es  la única compañía transnacional argentina en condiciones de fabricar turbinas hidroeléctricas (ese equipamiento está instalado, por ejemplo, en Yacyretá) y aerogeneradores.  

Es que Enrique Pescarmona, CEO de la ancestral empresa, está decidido a sacrificar algunos negocios con tal de mantener viva a la empresa. 

Así se desprende de la comunicación interna que el viernes mandó su hijo Luis a los más de 4.000 empleados directos, con el objetivo de tranquilizarlos. Diario La Nación publicó el texto en su edición dominical. 

Este aporta varias definiciones con respecto al futuro de la empresa,  como la venta de algunos de sus negocios en Uruguay y en Brasil y "bajas necesarias", para recuperar la sustentabilidad de la compañía en el largo plazo. 

"En cuanto a versiones que han circulado, les puedo asegurar que en ningún momento hemos contemplado la venta de la empresa. Sí estamos, como parte de nuestro negocio y desde siempre, en proceso de venta de los parques eólicos de Uruguay y de Brasil, que nos aportarán recursos financieros para potenciar la actividad de nuestras fábricas", sostuvo Luis Pescarmona en la nota.

 "Como ustedes saben, hemos sufrido atrasos significativos en los pagos de la mayoría de nuestros principales clientes en Brasil, en la Argentina y en Venezuela", lamentó Pescarmona hijo. "Estos atrasos, sumados a las cargas financieras, nos han ocasionado una situación de falta de liquidez afectando todas las áreas de Impsa", completó.  

"Contamos con el apoyo de la sociedad, de nuestros clientes, proveedores, el Estado argentino y Brasileño y de entes financieros. Todos han mostrado un gran compromiso con nuestra empresa", confió Pescarmona. Y anticipó que la empresa avanza en "estructurar un paquete de medidas que nos permitan volver a transitar el camino de la normalidad. Esperamos poder comentarles estas medidas durante los próximos 90 días", finaliza el texto.

Vale recordar que Impsa comenzó a tener problemas financieros hace varios meses debido a atrasos en los pagos de algunos de sus principales clientes, entre ellos Eletrobras, una compañía del Estado brasileño, y el gobierno de Hugo Chávez, por la construcción de una central hidroeléctrica. Su sucesor en la presidencia venezolana, Nicolás Maduro, tampoco canceló la deuda. 

Según declaró Pescarmona al principio del texto, destinado a sus "colaboradores", su objetivo es tenerlos al tanto de las acciones que está tomando la conducción de la empresa para "mantener el trabajo, la estabilidad y la sustentabilidad en el largo plazo de nuestra querida Impsa".

Ayer, el empresariado mendocino pidió  "apoyar a una empresa mendocina como IMPSA", para "mantener una matriz productiva eficiente" en la provincia.

Ayer, un total de 11 entidades, entre las que aparecen el Consejo Empresario Mendocino, la Federación Económica y la UCIM entre otras, enviaron un comunicado que busca resaltar la importancia de evitar que IMPSA quiebre, ya que la consideran un ejemplo de "excelencia y trabajo argentino", una empresa que impulsa "el trabajo, el desarrollo tecnológico y la expansión de la industria nacional hacia los mercados del mundo".