El Gobierno promulgó la reforma de la ley de abastecimiento, resistida por empresarios y dirigentes opositores, mediante un decreto que la presidenta Cristina Kirchner dejó firmado antes de su partida a Italia.
El decreto 1622 de promulgación fue publicado en el Boletín Oficial con las firmas de Fernández, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y los ministros de Economía, Axel Kicillof, y de Justicia, Julio Alak.
La ley de "Nueva regulación de las relaciones de producción y consumo" fue sancionada en la madrugada de ayer con el voto positivo de 130 diputados, la negativa de 105 y la abstención de 5 y los empresarios del Grupo de los Seis ya anticiparon que presentarán recursos de amparo en la Justicia contra la norma.
Esta ley controla todo diciendo que no controla. Regula todo y permite al Estado hacer lo que no puede.
“La ley trata de controlar más y tener más poder con cosas que Moreno ya hacía de palabra”, consideró hoy el Orlando Ferreres, economista y titular de la Consultora Ferreres y Asociados, en diálogo radial con MDZ.
“Quiere controlar la producción bajo un esquema de control más fuerte. Esto ya fracasó y ocasionó una gran caída de la credibilidad para la inversión. Estas cosas ya no se utilizan más salvo en Venezuela”, agregó el economista.
Según Ferreres, “esto genera desconfianza, no ayuda a la inversión ni a al reactivación. Además el consumidor también esperará para comprar por miedo a quedar desempleo. Genera miedo en la gente que tiene que comprar”.
En relación a la preocupante caída en la idustria que registró el mes de agosto, el economista agregó: “Nos sorprendió la caída en la industria del mes de agosto. Esperábamos que fuera menos, pero no el doble del año pasado”.
“Está teniendo una caída fuerte toda la actividad económica, como el agro y el transporte. Casi no hay ninguno que funcione bien, incluso los bancos están mostrando crecimiento bajo, agregó.
Y añadió: “Si sigue este ritmo se complica más, porque además de la inflación alta, hay una recesión que ya tiene un 5 o 6 por ciento”.