El plan para fomentar el consumo a través del programa de 12 cuotas sin interés, denominado oficialmente "Ahora 12", podría limitar la caída de la demanda aunque, según advierten economistas, la iniciativa podría no alcanzar en un año con incertidumbre laboral y caída del salario real, y podría entrar en conflicto con las políticas que intentan contener la salida de dólares, ya que una parte de los componentes de los bienes promocionados es importada.
“El programa de las doce cuotas marca contradicciones con la política del Banco Central, que busca restringir la salida de dólares, dado que los productos, más allá de ser de industria nacional, tienen componentes importados”, objetó Marina Dal Poggetto, directora del Estudio Bein y Asociados, según recopila Perfil este sábado.
De acuerdo con la economista, este problema se ve agravado por la caída en el precio de la soja, “por lo que creo que reactivar el consumo por esta vía podría generar más presión sobre las reservas internacionales”. “Si el año que viene no entran dólares por la cuenta capital, inevitablemente se va a observar un ajuste en el consumo”, apuntó.
Ejecutivos del sector financiero, en tanto, señalaron que, si bien se espera que la semana que viene se instrumente el plan, el consumo va a crecer “aunque no se espera que se dispare”, porque quienes pensaban en comprar algo en adelante tendrán un incentivo.
Fuentes bancarias coincidieron en que lo más probable es que las personas que adquieran los productos tengan que afrontar un precio de venta que contendrá una parte del costo de financiación. “Si la suba de precios es cercana a 40% y el precio en la góndola sube 10%, todavía hay un beneficio para las familias”, estimó un gerente de producto.
“No va a revertir la reducción del consumo, amortigua la caída y puede lograr un piso y una recuperación en algunos rubros, pero no va a generar una reactivación en el sector productivo”, evaluó por su parte Dante Sica, de Abeceb.com.
“En una situación de economía inestable, hay que ver si la gente se decide a incrementar sus compras”, puntualizó. El año presenta una caída del poder adquisitivo del 5% en el trabajo registrado, con un leve incremento de la morosidad.
Por otra parte, el consumo que gatille el anuncio presidencial, sería el de divisas. Al cierre de la semana las operaciones crecieron considerablemente. El dólar cerró en el máximo de 14,40 pesos y dejó abierta la puerta para una suba consistente en los días que vienen.
Es que cualquiera de los escenarios posibles, favorece la suba del billete, resalta Luis Beldi en Infobae. Como el plan alcanza a artículos electrónicos, si aumenta la demanda, se incentivará la importación y la compra de dólares en el mercado de "contado con liquidación" porque el Banco Central podrá sacrificar ganancias en el encaje de pesos para financiar las tarjetas, pero jamás reservas.
El otro escenario es que la gente se financie para aprovechar los "beneficios" de la inflación y los pesos que pensaba dedicar a ese gasto, los pase a dólares para ir vendiéndolos gradualmente y pagar las cuotas. Lo cierto es que al cierre de la semana se vivió una jornada de dolarización.