El default argentino afectará a los países vecinos

Según publicó este domingo el diario español El País, Brasil será el que sienta con más fuerza nuestra crisis financiera. Chile, Uruguay, Bolivia y Paraguay podrían también verse afectados.

El ingreso de la Argentina al default tras el fallo del juez neoyorquino Thomas Griesa y la negativa de los fondos buitres a ceder en sus demandas acarreará consecuencias no sólo a nuestro país sino también a los vecinos, aunque diversos grados y aspectos.

Un informe periodístico del diario español El País reveló la situación que podría afrontar cada uno de los países sudamericanos en los próximos meses debido al default argentino. Uno de los más afectados sería Brasil, ya que nuestro país es el tercer destino de sus exportaciones.

Además, buena parte de esos envíos son manufacturas, no materias primas, como las que envía a su principal socio comercial, China. Brasil es el cuarto inversor extranjero en Argentina, después de EE UU, España y Holanda. Hay fuerte presencia brasileña con las empresas cárnicas Marfrig, Brasil Foods y JBS, la cementera y textil Camargo Corrêa, los bancos do Brasil e Itaú y Petrobras, entre otras.

De hecho, el sector del automóvil brasileño ya viene reduciendo sus exportaciones a Argentina, compradora del 80% de sus ventas externas. De enero a junio de este año, el total de exportaciones de coches brasileños cayó 35%. 

Otro sector impactado es el de calzado, que tiene en Argentina a su segundo mayor destino de envíos al extranjero, detrás apenas de EE UU. Heitor Klein, presidente ejecutivo de la Asociación Brasileña de las Industrias de Calzados, predice: “De continuar el ritmo actual de embarques, podemos cerrar el año con una caída hacia Argentina de hasta 50%”.

Otro de los países que sentirán la crisis argentina será Chile, por las inversiones de sus compañías en ese país, como las firmas de comercio minorista Falabella y Cencosud, la embotelladora de Coca-Cola Andina y la aerolínea LAN. A su vez es el sexto inversor extranjero en Argentina, después de China.

El Gobierno de Michelle Bachelet ha descartado que la situación económica de su vecino afecte a Chile, pese a que es el sexto inversor extranjero en Argentina. El ministro de Hacienda, Alberto Arenas, ha indicado que la crisis de deuda de Buenos Aires “era una materia conocida por los agentes del mercado y, por lo tanto, no debería cambiar las expectativas en Chile”.

El nerviosismo por Argentina, sin embargo, se hizo notar este jueves en la bolsa chilena: cayó con fuerza por la situación de las empresas locales con operaciones en Argentina. Las acciones del grupo Latam Airlines (LAN) retrocedieron un 1,9%; Embotelladora Andina, un 1,%: Falabella, un 0,2% y Cencosud, que tiene un 25% de sus ingresos en Argentina, bajó un 1,3%.

Pero una de las consecuencias que se observan con mayor interés es la posible devaluación del peso argentino, lo que incentivará la partida de turistas chilenos y desalentará la llegada de los vecinos.

Por su parte, Uruguay podría enfrentar una contradicción, ya que la fuga de capitales desde territorio argentino podría beneficiarlo, pero los demás efectos de una crisis en Argentina sería negativos. La industria del turismo depende en buena parte de las visitas del otro lado del Río de la Plata. Argentina es el tercer destino de exportación uruguaya. Aquí va el 4,1% del total, incluidas manufacturas.

Tanto el Gobierno de Uruguay como los economistas y empresarios de este país coinciden en que la crisis de deuda de Argentina no tendrá graves consecuencias del otro lado del Río de la Plata. +Sin embargo, poco después de conocerse la falta de cobro por parte los acreedores de Buenos Aires, el dólar experimentaba su mayor subida frente al peso uruguayo desde 2009, signo de que la pequeña economía local es sensible a lo que sucede en el gigante vecino.

Para Bolivia, Argentina también es el segundo comprador de sus ventas externas (20% del conjunto), aunque en este caso pesan más los envíos de gas, una demanda que difícilmente baje aunque caiga la economía. Paraguay, al igual que Chile, no exporta demasiado a Argentina. La preocupación de Asunción reside en una devaluación del peso que fomente el contrabando de productos argentinos, como alimentos, que compiten con los paraguayos, según ha admitido un director del Banco Central de Paraguay, Roland Holst.

El Gobierno de Evo Morales considera que la “fortaleza” de la economía boliviana puede soportar los efectos de la crisis argentina. La mayor preocupación se ha centrado en el pago de las exportaciones de gas natural a Argentina, pero el presidente de la petrolera estatal argentina Enarsa, Walter Fagyas, respaldó declaraciones de ejecutivos de su par boliviana YPFB que aseguraron que Buenos Aires no tiene deudas con La Paz por esas operaciones.

Pero el Instituto Boliviano de Comercio Exterior ha señalado que las exportaciones no tradicionales, como fruta de Chapare, tendrán algunas limitaciones por las dificultades de los importadores argentinos a la hora de obtener los dólares en su país para comprarlas. En los primeros cinco meses de 2014, Bolivia ha exportado a Argentina por 1.076 millones de dólares entre gas, aceites crudos de petróleo, concentrados de zinc, plátanos, palmitos, soja y semillas de girasol, entre otros bienes.

“La medida (el impago) afectaría todos los países, pero principalmente a Brasil”, dice José Augusto de Castro, presidente de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil. “La demanda de productos brasileños posiblemente caería mucho, en un ambiente de fuerte devaluación y caída de la actividad en Argentina”, añade Castro. 

El director de la consultora Abeceb, Dante Sica, opina que las preocupaciones de los exportadores brasileños son totalmente justificadas: “Buenos Aires ha subestimado mucho el impacto del default (impago). Va haber un agravamiento de los problemas actuales, con más restricciones a las importaciones”.

Los impactos en otras grandes economías de Latinoamérica, más alejadas de Argentina, como México, Colombia, Venezuela y Perú, serán menores. En Colombia, la situación de Buenos Aires no tendrá impacto en las condiciones de los mercados financieros, tanto por el lado de la deuda pública como por el de la tasa de cambio, según el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas. El funcionario aclaró que Colombia es solidaria con la posición de Argentina “en el sentido de defender los arreglos que se hagan soberanamente entre un país y la mayoría de sus acreedores”.