La caída en los precios internacionales de los granos y la disminución de exportaciones a Brasil, son condiciones externas que han perjudicado notoriamente las cuentas públicas argentinas y, sin embargo, parecen no ser advertidas por el equipo económico.
Al cumplirse nueve meses de la gestión de Axel Kicillof al frente de la cartera económica, el experto en Comercio Exterior Marcelo Elizondo, de la consultora DNI, explicó que "lograr menos dólares comerciales no es sino un efecto de menos aciertos en políticas públicas".
Según informó Juan Gasalla para Infobae.com, en el primer semestre de 2014, el saldo comercial acumuló un superávit de u$s 3.684 millones, un 28% menos que en igual período del año pasado y el menor desde el fin de la convertibilidad.
Las exportaciones cayeron 10% anual en el primer semestre, mientras que las importaciones se redujeron un 8 por ciento.
Si bien la Argentina logró reducir el déficit de intercambio con Brasil -el principal socio comercial del país- a u$s 381 millones entre enero y julio de 2014 en comparación al mismo lapso de 2013, este descenso obedeció a las baja en importaciones y exportaciones, en un escenario recesivo para las dos mayores economías del Mercosur.
Las importaciones argentinas desde Brasil acumularon en siete meses una caída interanual del 22,6 por ciento.
Las exportaciones a Brasil cayeron un acumulado anual de 21,2 por ciento.
Dante Sica, de la consultora Abeceb.com, refirió que "un menor crecimiento de Brasil perturbó sobre todo a la industria automotriz. El 51% de los autos que se producen se exportan, y de ese total, nueve de cada diez autos tienen a la primera economía del Mercosur como destino final".
Según comunicó la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), "transcurridos los primeros siete meses, las terminales alcanzaron una producción de 357.747 vehículos, 23,3% menor respecto del volumen de producción que se registró entre enero y julio de 2013", mientras que en el acumulado enero-julio, las fábricas radicadas en el país exportaron 195.460 vehículos, una caída de 25,6% respecto al año pasado.
Con un fuerte déficit en el rubro industrial, los dólares que aporta el agro por exportaciones de productos sin procesar y derivados son clave para el ingreso de divisas, cuando los mercados de crédito están vedados por el default selectivo.
"Hay algunos rubros que están trayendo muchos menos dólares que el año pasado, es decir que están perdiendo en su balance comercial comparando lo que va de 2014 con el que tuvieron en igual período de 2013, como el de los vegetales, y en particular el de los cereales, que acumulan una merma de 3.316 millones de dólares", explicó Elizondo.
El análisis de la consultora DNI concluye que "la caída de reservas en divisas del Banco Central es de un monto cercano al de la baja sumada de exportaciones de grasas y aceites, metales preciosos, metales comunes y sus máquinas y aparatos y material de transporte".
El informe completo aquí.