"Para el próximo año provincias como Buenos Aires, Mendoza, Neuquén y también la Capital Federal tenían previstas emisiones en moneda extranjera por alrededor de 1500 millones de dólares en conjunto. Esas emisiones han quedado totalmente suspendidas".
Esas palabras fueron dichas por dijo Walter Agosto, investigador principal del Cippec y ex ministro de Hacienda de Santa Fe a diario La Nación.
Y agregó: "Esos fondos se iban a dirigir a distintos rubros, pero la infraestructura, que ya se ha venido usando como variable de ajuste, iba a ser uno de los destinos prioritarios".
Agosto y el director del Área de Desarrollo Económico del Cippec, Lucio Castro, hicieron un estudio sobre los impactos de la saga de la deuda en las finanzas provinciales. Estos impactos no se limitan a la suspensión de nueva deuda en moneda extranjera, sino que las provincias deberán ajustar su gasto para poder seguir haciendo frente a obligaciones financieras cada vez más costosas.
El mismo estudio señala que "en 2008, el 27% de las obligaciones provinciales estaba denominado en moneda extranjera; hoy esa proporción supera el 34%". Si bien hay grandes diferencias entre provincias (como ejemplo se menciona que en la Capital Federal casi toda la deuda es en moneda extranjera, mientras en Chaco es apenas el 15%), esa tendencia "incrementa la vulnerabilidad de las finanzas provinciales a los vaivenes de la política cambiaria".
Según La Nación, una variación importante en el tipo de cambio está entre los escenarios que los analistas proyectan si el país no soluciona el conflicto por la deuda en default. Para Castro, "en un escenario de ausencia de dólares financieros [mercados de capitales y organismos internacionales], el tipo de cambio actual es insostenible. La suba del blue muestra que el mercado espera una devaluación". Según el estudio, si el peso se devalúa 45% frente al dólar, en 2015 las provincias en su conjunto deberían alcanzar un superávit primario (antes del pago de intereses de la deuda) 6 veces mayor al proyectado para este año para mantener constante la relación deuda/producto y poder seguir haciendo frente a sus obligaciones financieras.