Según Pollack, las partes no logran desandar sus diferencias

El mediador en el caso de los holdouts dejó entrever que ni la Argentina ni los Fondos Buitre han logrado resolver los puntos en desacuerdo. Esto lo dijo a horas de que el país pueda caer en cesación de pagos.

"Los temas que dividen a las partes permanecen sin resolverse". La declaración corresponde a Daniel Pollack, mediador en el conflicto de los Fondos Buitre, quien dejó entrever cuál es el tono de la negociación a horas de que la Argentina pueda terminar en un nuevo default técnico.  

Como citó La Nación, tras la reunión que mantuvieron por primera vez cara a cara la delegación argentina, encabezada por el ministro de Economía, Axel Kicillof , y los representantes de los holdouts, el juez norteamericano, Thomas Griesa, expresó, vía comunicado de prensa, que "hubo un intercambio franco de visiones y opiniones", aunque dejó en claro que aún no se está cerca de un acuerdo.

Fue una jornada maratónica en la que las negociaciones se extendieron durante 12 horas, y, tras su finalización (se pasó a un cuarto intermedio), las partes se excusaron de hacer declaraciones a la prensa. 

"Como es una reunión que todavía está en marcha, no puedo decir más sobre los resultados", se limitó a decir Kicillof.

La reunión se desarrolló en las oficinas que Griesa posee en el edificio ubicado en el 245 de Park Avenue, en Nueva York. Las conversaciones contra reloj proseguirán durante la jornada de hoy.

Luego de una larguísima jornada, la versión que circuló con fuerza era el acuerdo, a partir de una jugada de último momento: pedirle a un grupo de bancos privados de la Argentina que ponga dinero para constituir una garantía de US$ 250 millones que permitiría a los holdouts tener certeza de pago a futuro y pedir al juez Griesa la reposición del stay.

De esta forma, se evitaría el default y las partes tendrían más tiempo para negociar y posponer la efectivización de la sentencia de Griesa para enero, cuando ya no esté vigente la cláusula RUFO, que obliga a pagar a todos los bonistas lo mismo si hay una mejora posterior a los canjes de 2005 y 2010.

Sin embargo, por el momento, y como lo expresó Pollack, las partes no logran desandar sus diferencias.