La recesión complica a los comercios de barrio

Los comercios de barrio están atravesando un momento complicado, entre la crisis económica y la inflación. Advierten que los costos suben semanalmente y has algunos están a punto de cerrar los negocios. Importante caída en las ventas.

La situación económica preocupa a los comerciante minoristas. La recesión los está tocando de cerca y día a día tienen que hacerle frete a la inflación para mantener sus negocios.

En el gran Mendoza, los propietarios de almacenes advierten que los costos suben semanalmente y que a diferencia del año pasado los productos se han incrementado alrededor de un 35%. Hay cierres de comercios e importantes bajas en las ventas.

Sí bien se calcula que a los largo y a lo ancho del país en junio las ventas de comercios minoristas cayeron entre un 8,5% y 9%, las noticias son menos alentadoras de lo esperado.

Según indicó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came) al difundir su relevamiento mensual sobre la evolución de la actividad del comercio minorista en todo el país. Junio, es el sexto mes consecutivo en que las ventas minoristas se retraen con fuerza.

Los comerciante sintieron fuertemente bajas en la demanda de productos durante todo el mes y lo único que elevó, un poco las ventas, fue el Día del Padre y los días en los que se jugó el Mundial de Brasil. En este periodo, al menos los compradores salieron en determinados días a comprar alimentos, bebidas, televisores, e indumentaria para acompañar la celebración de la Copa del Mundo, pero la mala noticia para los comerciantes llegó cuando ésta terminó y llegaron los últimos días del mes.

La disminución del consumo durante junio respondió, por un lado, a los crecientes problemas de ingresos que están teniendo las familias -sueldos bajos- y, por otro, a la incertidumbre generada en el mercado financiero, luego el fallo adverso del juez estadounidense Thomas Griesa, en plena discusión por el pago a los fondos buitres, que hoy finalmente se definirá.

Además, según cuentan los comerciante ni el pago de los aguinaldo a los trabajadores, ayudó a solventar las ventas en los comercios barriales.

Sumado a la recesión de junio, las ventas en lo que va del año acumulan una caída promedio del 9%.

Según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), no hubo ningún rubro minorista que haya escapado a la baja generalizada en las ventas. Aunque, en Mendoza donde más se notan las bajas es en los almacenes y comercios barriales.

"La gente compra cada vez menos", lamenta Roberto Bravo dueño del mercadito La Negrita de Las Heras.

El propietario del mercado "La Negrita", ubicado en calle Olascoagas y Martín Fierro de Las Heras contó a MDZ Online, que la "situación es cada vez más complicada" y llevar adelante un comercio por estos días, no se les está haciendo fácil.

"Nosotros somo dueños y los que trabajamos somos todos familia, sino, no sé como haríamos.", reflexionó Roberto.

Y contó que la problemática que enfrenta a diario su comercio, "son los costos de los productos".

"Suben toda la semana y no podemos ponerle más del 30% de ganancia porque, sino, se van los precios muy altos y la gente no compra", explicó Bravo.

Los que ocurre en Las Heras, es propio de todo el gran Mendoza. En la Capital la situación se repite. 

Juan Lahoz, quien tiene junto a su familia la "Despensa 12",  en la calle Fader de la Sexta sección, contó que lo que mantiene a su comercio a diferencia de otros minorista, es que ellos venden alimentos y éstos son imprescindibles para la gente por más que los precios aumenten: "La gente compra menos pero como nosotros vendemos comida mantenemos las ventas", dijo Juan.

Y contó, que desde el mismo periodo del año pasado ahora el precio final de los productos en general, han aumentado entre un 30% y 35%. 

"Los costos suben todas las semanas, los provedores aumentan entre un 8% y un 10% los productos, pero en general, en un año los productos de almacén subieron 35%", explicó el joven comerciante.

Según Lahoz, en junio las ventas cayeron más que otros meses, sobre todo los productos de almacén, las bebidas y los lácteos de primeras marcas. 

Si bien, el panorama de ventas para los comerciantes no e nada alentador. La situación de Teresa de Maipú es aún peor. 

"Hoy cierro el negocio", contó Teresa Bordín con lágrimas en los ojos.

La situación que afrontan los comerciantes es cada vez peor. Teresa Bordín vive en Maipú y con 58 años, es la propietaria de un almacén ubicado en la Av. Massa 1621. 

Bordín, sufrió hace unos años atrás un accidente en la columna, mientras trabajaba en una fábrica de pastas que la dejó con el 64% de discapacidad en su cuerpo -según la ART que la atendió- y ocho clavos en la columna. 

Con la indemnización que cobró por ese accidente, construyó un salón comercial y se desafió abrir el mercadito, como única salida laboral por su discapacidad. Pero la inflación, las bajas en las ventas y el incremento de los costos hicieron que hoy Teresa tenga que cerrar las puertas del almacén.  

Casi sin productos y vendiendo lo último que queda, Teresa cayó en un mar de lágrimas al contar, junto a su hija Laura, que era el último día que podía sostener el comercio, a costas de perder todo lo invertido y no tener otra salía laboral, ni siquiera una pensión o jubilación por su situación. 

"No saco ni $350 por día es más lo que pago que lo que gano y ya no puedo con los costos", se lamentó Teresa.