El estallido laboral en las autopartistas Gestamp y Lear, y más recientemente en la fábrica de vagones de trenes Emfer, constituyen sólo tres casos testigos que actúan como caja de resonancia para decenas de sectores. El difícil trance va más allá de Buenos Aires, Córdoba y Rosario: la metalúrgica Aumec SA, de la localidad santafesina de Arequito, echó a diez empleados este sábado por "falta o disminución de trabajo", según argumenta en los telegramas de despido.
El desplome de la demanda es uno de los factores clave de esta crisis con descenso incluso en las venta de alimentos, aunque los errores en las políticas económicas caen como Espada de Damocles y cortan el hilo por lo más fino: los trabajadores y el sustento de sus familias.
Las pequeñas y medianas empresas petroleras de la cuenca neuquina lo viven en carne propia: el Gobierno decidió a fines de 2013 que la nafta importada no pague impuestos, por lo que las empresas expendedoras dejaron de comprarle a productoras locales. Eso desencadenó despidos en las firmas Petrolera Argentina y Renesa, ambas operadas por el Grupo Más Energía, al que el propio Gobierno impulsó con subsidios y créditos en 2011 y ahora estaría evaluando un cierre definitivo.
Si bien aún no hubo despidos masivos, la recesión elevó la incertidumbre a niveles de 2009 (en plena crisis mundial) tanto para las empresas como para los trabajadores: ambos esperan más que nunca que el consumo repunte, aunque la inflación podría dificultarlo.
El único problema no son los despidos: el sector privado creó apenas 40.000 puestos por año desde 2011, cuando entre 2001 y 2010 generó 194.000 empleos cada doce meses, según la fundación Fiel. Y otro grave flagelo está dado por que 43 de cada 100 empleos privados nuevos son informales: no cuentan con obra social ni jubilación ni seguro de riesgo de trabajo; tampoco contemplan vacaciones pagas, excepto acuerdos puntuales.
Al menos 12.200 mecánicos sufrieron suspensiones rotativas en la industria automotriz y unos 880 fueron despedidos, se les terminó el contrato o recibieron jubilaciones anticipadas, según datos consultados por NA en el sindicato SMATA que conduce Ricardo Pignanelli. Roque Zapata, delegado del SMATA Chaco, dijo que sólo en esa provincia hubo 400 despidos entre enero y julio, y describió la situación actual como "una meseta" que "mejorará" recién hacia fin de año o 2015.
Sólo dos terminales (Ford y Mercedes Benz) de las once automotrices que fabrican o ensamblan coches en el país no suspendieron personal en lo que va del año, aunque la firma estadounidense comenzaría a hacerlo en agosto, según fuentes sindicales. Volkswagen no abrirá su planta de cajas de velocidad en Córdoba del lunes al viernes próximos por una baja en las ventas de 30.000 unidades y al menos 900 obreros se quedarán en sus casas con el 75% del salario asegurado.
El Mundial de Fútbol de Brasil le vino como anillo al dedo a muchas empresas que paralizaron la producción para que sus empleados pudieran ver los partidos: Pirelli, por ejemplo, suspendió tres días en julio a toda su planta. .