Se extinguen los fondos para subsidios eléctricos

Así se desprende de información oficial del Ministerio de Planificación Federal. La cartera ya destinó, a esta altura del año, un 97% de las partidas disponibles.

La asistencia crónica de parte del Estado nacional al sector energético es un hecho. A partir de información oficial se conoció que, a esta altura del año, ya se destinó un 97 por ciento de los fondos disponibles.

Datos del Ministerio de Planificación Federal de la Nación indicaron que, hasta ayer, se había utilizado alrededor del 97 por ciento de los fondos disponibles para subsidiar al sector eléctrico, según informó este miércoles diario La Nación.

Bajo este escenario, la idea de reducir los subsidios a la energía parece ser una misión imposible para la gestión kirchnerista. 

Como puntualizó el matutino porteño, a la fecha ya se emplearon 40.885 millones de pesos (la porción devengada, es decir, por la que el Estado emitió un compromiso de pago) sobre un total disponible de 42.285 millones de pesos.

Según los cálculos previstos, a esta parte, debería haberse usado sólo un 60 por ciento de los fondos, lo que revela una aceleración estrepitosa del gasto en subsidios.  

Los números expuestos están contemplados en el programa denominado "Formulación y ejecución de la política de energía eléctrica", una casilla que creó el kirchnerismo para abastecer a Enarsa, la compañía estatal de energía, y principalmente a Cammesa, la empresa administradora del mercado eléctrico.

Ambas son las principales beneficiadas con los subsidios del Estado, que tienen como fin prioritario comercializar la energía en todo el país, en especial a usuarios residenciales, por debajo de su costo de producción (no van a las empresas, que, según los empresarios del sector y los balances que presentan algunas compañías a la Comisión Nacional de Valores, están en una situación crítica).

Hay que tener en cuenta, más allá de esta situación, que el Gobierno satisface la demanda de recursos de ese rubro mediante el recorte de partidas a otros programas y hasta con la colocación de deuda pública, de allí la gravedad de la situación.

Leé el informe completo de Pablo Fernández Blanco aquí.