Alberto Samid admitió hoy que los trabajadores argentinos viven una realidad económica difícil: "La gente ya no es que no llega a fin de mes, no llega al día 15".
La cruda evaluación fue un disparador para que el matarife, vinculado al oficialismo, expresara su molestia por todas las trabas que sufre para avanzar con la instalación de una sucursal comercial del Mercado Central en la ciudad de Buenos Aires.
Samid apuntó contra la administración macrista y consideró que "hay una mayoría cipaya" que se encarga de "poner palos en la rueda" para que no prospere el proyecto que apunta a beneficiar a los consumidores con una oferta de precios más bajos.
"La instalación del mercado en Colegiales viene duro", admitió Samid, en referencia al freno legal que sufrió la obra que se lleva a cabo en un predio ubicado en la calle Cramer. "La clausura viene del Gobierno de la Ciudad, impulsada por comerciantes de la zona", acusó según publica hoy Infobae.