Se consume el tiempo para pagar dos bonos

El Gobierno espera respuestas de Griesa a días de que venzan los plazos para pagar 907 millones de dólares a bonistas que restructuraron entre 2005 y 2010.

El Gobierno de Cristina Kirchner espera con incertidumbre una respuesta del juez neoyorquino Thomas Griesa a su pedido para que suspenda la sentencia que lo obliga a pagarles a los "fondos buitre", mientras se consumen las horas para que el país abone un vencimiento del bono Discount.

Es que la Argentina tiene que pagar unos 907 millones de dólares por los servicios del bonos Discount el próximo lunes a quienes aceptaron la reestructuración en 2005 y 2010 y teme que el giro al exterior sea embargado por pedido de los fondos especulativos que lidera el multimillonario Paul Singer.

De no haber una respuesta de Griesa antes de fin de mes, la administración kirchnerista contará con un período de gracia de 30 días más para hacer el pago, según las condiciones de emisión del título, aunque no es intención del ministerio de Economía estirar los tiempos.

Los bonos emitidos bajo la legislación de Nueva York son el Par y el Discount: el primero tiene su próximo vencimiento el 30 de septiembre, por 67 millones de dólares, pero su circulación total alcanza los 5.394 millones de dólares con vencimiento final en 2038.

El Discount, en tanto, debe pagar servicios por 907 millones de dólares a fines de este mes y el monto total en circulación alcanza los 5.509 millones de dólares, con vencimiento definitivo  en 2033.

El problema para el país está en que del total de lo que desembolsará a fin de mes debe girar a Estados Unidos unos 228 millones de dólares por el vencimiento de los bonos emitidos bajo legislación de Nueva York.

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, evitó este martes realizar comentarios sobre las negociaciones que el Gobierno busca encarar en los Estados Unidos con los fondos especulativos y sólo dijo que se esperará una señal de Griesa. 

 "No vamos a hacer otro comentario que no sea observar el avance judicial", expresó Capitanich al ser consultado y agregó: "se esperara la respuesta concreta que tiene que dar el juez (Thomas) Griesa respecto a la notificación formal entregada ayer".

En una nota al juez, el gobierno argentino solicitó el lunes una "medida suspensiva" a la sentencia que la obliga a realizar el pago de 1.330 millones de dólares a los fondos NML Capital y Aurelius, para avanzar en una negociación sin caer en default.

El magistrado, en tanto, designó el lunes a Daniel Pollack, un abogado especialista en temas financieros, para que "conduzca y presida" las negociaciones entre la Argentina y los duros fondos especulativos.

Argentina necesita una medida cautelar, ya que le permitiría cancelar el próximo 30 de junio en Nueva York un vencimiento por 900 millones de dólares con acreedores que ingresaron a los canjes de deuda de 2005 y 2010, sin riesgo de embargo.

En función de la sentencia de Griesa, el dinero destinado a los acreedores que aceptaron canjes de deuda podría ser embargado por los fondos especulativos que le ganaron el ligitio al país sudamericano en la Justicia.

Eso implicaría un nuevo default para Argentina, algo que el gobierno de Cristina Kirchner quiere evitar porque acarrearía gravísimas consecuencias para el sector financiero local y un rebote automático sobre la economía real.

La apertura de una instancia de negociación fue leída positivamente y trajo optimismo al mercado bursátil de Buenos Aires, donde la Bolsa de Comercio subió 8,67% el lunes.