En tiempos de recesión los gastos se restringen, la Federación Económica de Mendoza (FEM) estimó que las ventas minoristas de abril cayeron un 9,7% con respecto a igual mes del año pasado y entre los rubros más castigados se encuentran Bazar y Regalos, Electrodomésticos, Electrodomésticos, Perfumería, Muebles del hogar y de oficina, entre otros.
En resumen la gente prescinde de lo que no es absolutamente necesario para vivir, pero no se pueden restringir los gastos en alimentos -al menos hay que conservar los grupos básicos-, vestimenta, energía para el hogar, etc, pero hasta en estos ítems es posible ahorrar.
Lo primero que debe hacer quien sea que maneje el dinero en cada vivienda, o entre todos los que lo hagan es generar un Presupuesto, esto es saber con cuánto dinero se cuenta y cuánto se puede gastar.
Pese a que las tarjetas de crédito nos acostumbraron a lo contrario, nadie debería gastar más de lo que gana para mantener una balanza estable en la economía del hogar.
La electricidad es uno de los puntos centrales, y donde quizás pueda tenerse más control de los gastos, teniendo en cuenta que los artefactos que generan calor son los que más consumen, y que los cargadores de celulares y otros artefactos de electrónica utilizan la electricidad aunque no estén conectados a los mismos, desenchufarlos cuando estén en desuso puede significar un ahorro excelente. Y por supuesto, un beneficio para el planeta, lo mismo pasa con las luces, durante las horas del día deben permanecer apagadas y en las noches sería conveniente utilizar sólo lámparas de bajo consumo.
Nota: El Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE) dispone de un simulador eléctrico en su página web con el que se puede calcular el consumo de cualquier artefacto.
En esta temporada las necesidades de calefacción también van a hacer que nuestros gastos se incrementen -aunque pueden rivalizar con los del aire acondicionado-, pero la temperatura mínima de una casa debe estar a 19º durante el día y a 15º durante la noche.
Pero no sólo son las estufas o aires acondicionados las que nos harán gastar, hay que tener en cuenta que el momento del baño también hará que las cuentas se incrementen, mantener duchas cortas y no dejar la llave abierta mientras no sea necesario, además de mantener el termotanque a 60º pueden ser las soluciones para dicho problema.
Otro ítem al que no podemos dejar de lado es el de la indumentaria, en este caso no habrá otra solución más que plantearse seriamente qué necesitamos y qué no, y averiguar un poco sobre cuáles son precios justos y cuáles no. Aprovechar los descuentos de fin de temporada también es una buena idea, y después, por supuesto cuidarla.
Finalmente, la comida, deberá ser el elemento central del presupuesto, aunque también deberemos agregar el tiempo suficiente en la agenda para realizar compras generales y así evitar los repetidos "extras" que agregamos siempre en cada ida al supermercado. Si vamos menos veces, compramos menos cosas "extras".
Lo que no significa que haya que dejar de lado los gustos personales, esto hará que la idea de ahorrar se vuelva tediosa y que abandonemos el plan sin tener en cuenta los perjuicios a fin de mes. La clave de todo es la planificación, si nos gustan las golosinas quizás sea mejor comprarlas en algún mayorista, buscando un buen precio y no acudir a un comercio donde tengamos que pagar un precio muy superior.