La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) realizó un relevamiento entre el 26 de diciembre de 2013 y el 31 de enero de 2014 en el que tomaron datos de 378 ciudades de la Argentina y detectaron 111 Saladitas. En total encontraron 51.869 vendedores ilegales con ventas por casi $ 1.800 millones en enero, de los cuales 2.600 se encuentran en la provincia de Mendoza. La Federación Económica de Mendoza le atribuye el crecimiento de la problemática a la inacción del Gobierno.
En las ciudades donde se detectaron Saladitas se encontraron, además, 15.179 manteros, lo que completa un caudal de al menos 51.569 vendedores ilegales (entre manteros y puestos en saladitas) en esas 111 localidades invadidas por la ilegalidad.
Entre el revelamiento anterior y el actual se observó un crecimiento firme en la venta ilegal, que se acentúa en las ciudades con escasos controles.
Según la CAME, entre las grandes ciudades, la peor situación se observó en Lomas de Zamora, con 1 cada 112 habitantes; Mendoza, con 1 puesto de venta ilegal cada 160 habitantes; San Miguel de Tucumán, con 1 cada 301 y Mar del Plata, con 1 puesto cada 341.
"Es más que comprar una camisa barata con una marca famosa, esto forma parte del crimen organizado", afirmó el titular de la FEM, en alusión a la jornada contra la Comercialización de Mercadería Falsificada, Contrabando y Comercio Ilegal que organizaron en la tarde de ayer y que contó con la participación de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa y la Cámara de Lucha contra la Piratería y el Contrabando de Uruguay.
Trípodi señaló la importancia de tomar conciencia sobre la magnitud del problema, que "oculta una red de delitos, desde el robo de mercaderías hasta la trata de personas, porque generan grandes talleres clandestinos con regimenes de esclavitud".
Desde la FEM afirman que entienden que los comerciantes deben trabajar para ganar dinero pero piden que se haga en "un marco de lealidad y legalidad", y apuntaron al Gobierno por "hacer inspecciones a los comercios en los que saben que se trabaja en un marco de legalidad" pero no van a La Salada donde hace un año se detectó que el 50% de los comercios funcionaba en forma irregular.