El ministro de Agroindustria y Tecnología, Marcelo Barg, desde Estados Unidos —lugar donde en compañía del ministro de Hacienda, Marcelo Costa, fueron a cerrar posibles inversiones y financiamiento para la provincia—, aseguró que Mendoza consiguió financiamiento por 50 millones de dólares por parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El funcionario también consideró que el acuerdo con el Club de París dio un respaldo a la provincia, “ya que es una señal importantísima para los mercados (…) porque da credibilidad y confianza”.
El crédito del BID, refrendado hace unos diez días, consta de un financiamiento de 50 millones de dólares, con una tasa de interés del 1%, en un plazo de pago de 20 años.
“Creo que lo importante no es el crédito, sino la tasa de interés que conseguimos”, aseguró el ministro desde New York.
Consultado por el programa “Políticamente Incorrecto” de MDZ Radio, sobre si creía conveniente el reciente acuerdo con el Club de París, y si le había servido a la hora de avanzar en tratativas, Barg dijo: “Es una señal impresionante e importantisíma en los mercados, porque esto demuestra que el país viene cumpliendo a rajatabla".
Y agregó: “Tiene una importancia singular para la provincia de Mendoza, porque da credibilidad y confianza, y claro que ayuda en la colocación del bono de Mendoza".
Aumento para los productores y baja competitividad
El ministro de Agroindustria adelantó que “ha aumentado el costo de los productores” debido a la suba de agroquímicos y fertilizantes. A pesar de que en paritarias se decidió aumentar un 25% el subsidio.
También se vio algo acongojado y dijo: “Queremos llevar adelante la preocupación que hay por la caída de graneles”.
Según el funcionario este sector está fraccionado y el producto no puede venderse en cualquier parte, por lo que hace que está en un proceso de crisis.
La mitad del aceite de oliva que circula es "trucho".
El viaje de Barg también tuvo otras intenciones, como llevar a colocar el aceite de oliva de producción local, al código alimentario.
“Queremos llevarlo al código, porque la mitad del aceite de oliva que circula es trucho”, apuntó el funcionario y aclaró que “no es lo mismo el aceite puro de aceitunas, que los que son a base de aceituna”.
Barg resaltó que ente sector hay más dificultades que el sector vitivinícola, ya que “somos el 1% en producción al lado de España”, que es el principal competidor en la materia. Por lo que adelantó que el sector de competitividad es muy bajo y consideró que “se debe reforzar el consumo interno”.