La Auditoría General de la Nación (AGN) tiene en la mira a Mariano Recalde, responsable de la firma nacionalizada Aerolíneas Argentinas.
Según una reciente auditoría del organismo, su gestión demuestra severas faltas de control, ausencia de presupuestos fiables, así como un tratamiento privilegiado por parte de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
El documento hace hincapié en los "controles interno-contables año 2011" de la línea estatal de bandera argentina que los auditores aprobaron el 8 de abril pasado.
De acuerdo con el informe, la empresa no deposita totalmente su recaudación y hace pagos arbitrarios con traslado de dinero en efectivo.
A propósito de ello, existe legislación que prohíbe pagar en efectivo por encima de los $ 10.000, para evitar operaciones de corrupción, evasión y de lavado de dinero.
De hecho, las compañías del volumen de Aerolíneas habitualmente bancarizan sus pagos para cumplir con la ley y además tener una administración trasparente.
El documento sostiene, como recuperó Clarín, que "durante las tareas de arqueo en la sucursal Buenos Aires, Ezeiza y Aeroparque, no existen normas de procedimiento que regulen el circuito de las cobranzas".
Afirma que "el Tesorero se encuentra autorizado a pagar gastos con la recaudación diaria, sin previo depósito bancario de la misma, por lo que esta – la recaudación – no se deposita diariamente en su totalidad".
La conducción de Aerolíneas Argentinas "a pedido de la Gerencia Financiera y con autorización vía mail por parte del Tesorero, pueden realizarse transferencias físicas de fondos, a otros destinos que la requieran".
Hay que saber que la ausencia de depósitos bancarios así como las transferencias físicas de fondos, abre la posibilidad de un manejo arbitrario del dinero del estado.
La AGN indica, además, que "los libros de Caja y de Fondos Fijos en donde se registran los movimientos de fondos diarios no poseen características formales y son confeccionados en forma manual".
Pero también los auditores detectaron que Recalde se maneja con presupuestos que "no contemplan la totalidad de erogaciones y fuentes de financiamiento".
"Se constató – dice la AGN- la inexistencia de normas y procedimientos administrativos que contengan aspectos del control interno necesarios para garantizar la confiabilidad en los sistemas de información de la Sociedad".
Tampoco existen "normas y procedimientos administrativos escritos que contengan aspectos del control interno".
La Auditoria además sostiene que "el saldo contable de los repuestos que asciende a 490 millones de pesos, no se halla respaldado en inventarios detallados y valorizados".
Por último, el organismo auditor hace hincapié en el privilegio que la AFIP tiene por esta firma.
El organismo que preside Ricardo Echegaray le otorgó a Aerolíneas un trato fiscal de preferencia; específicamente, le condonó deudas por impuestos por 555 millones de pesos.
A propósito de lo detallado, debe recordarse que Clarín adelantó una parte de ese informe, en donde se decía que para financiar el descontrol de Aerolíneas, la Casa Rosada se vio obligada a girar aportes desde la estatización por $ 17.070 millones hasta diciembre del 2013.
Además, para el 2014 ya esta previsto otro giró de $ 2.800 millones. En total, $ 20.000 millones. Recalde trató de frenar la difusión del trabajo con una carta en donde advertía a Leandro Despouy.