Hugo Fazio, economista chileno, habló con MDZ y explicó los detalles de la reforma tributaria que lleva adelante Michelle Bachelet
“Es un cambio fundamental; es la reforma tributaria más importante en mucho tiempo”, dijo el especialista, al tiempo que recordó que en Chile hubo 3 reformas tributarias considerables.
Dos de ellas: en el 84 durante la dictadura de Pinochet, que se estableció que las empresas sólo iban a pagar impuestos cuando retiraran recursos; la siguiente fue la del 90 de Patricio Aylwin, que revirtió esa situación y aumentó los pagos de tributos, pero dejó vigente un sistema que se llama fondo de utilidades tributables, que se transforma en uno de los puntos centrales de la reforme actual.
Fazio explicó los 4 objetivos de la actual reforma:
1. Reunir recursos para atender determinadas necesidades sociales, como la Educación y la Salud, y también para terminar con el llamado déficit estructural (que se da cuando se gasta más de lo que se puede gastar).
2. Mejorar la distribución del ingreso y terminan con la situación que en Chile el pago de impuestos hace la distribución del ingreso más regresivo que antes de aplicar los impuestos, que corresponde a que la estructura tributaria es fuertemente regresiva
3. Reducir la evasión y la elusión
4. Mejorar el ahorro y la inversión.
“Los tres primeros tienen directa relación con la reforma que está en aplicación y lo otro tiene que lograrse en función de las políticas que se apliquen”, dijo Fazio a MDZ.
Y agregó: “El déficit estructural se originó para la recesión de los años 2008-2009, en el anterior gobierno de Bachelet, ahí nació. Durante el período de (Sebastián) Piñera se redujo al 1% del presupuesto 2014 y la reforma tributaria actual se propone llevarlo a cero en el 2018. Yo digo que es cuestionable esto porque pensar qué va a pasar en materia fiscal en 2018 no es fácil y, en mi opinión, el manejo fiscal tiene que hacerse en función de la situación concreta. Los déficit no son malos de por sí, ni los superávit son buenos de por sí, depende quién lo origine y en qué situación”.
Por cómo está concebida, el economista dijo que la reforma va a agravar a los sectores de altos ingresos de la población y la medida fundamental de la reforma visto estrictamente desde el aspecto tributario son dos: Aumentar el impuesto de primera categoría, o sea el impuesto a la utilidad de las empresas, del 20 al 25%, que se va a subir gradualmente entre este año y el 2017 y lo segundo es terminar con el fondo de utilidades tributables, cuya concepción general es que paguen impuestos las empresas por las utilidades obtenidas, pero en la práctica cancelan impuestos con las utilidades retiradas, y no con las obtenidas.
Fazio dijo además: “La diferencia entre las utilidades obtenidas y las retiradas entra a formar parte de este llamado fondo de utilidades tributables, que no son un fondo del Estado, sino que son recursos quedan en manos de las empresas. Estos fondos están destinados a actividad especulativa, cuando la idea original de esto es que construya a la inversión de la empresa”.
Con la ley, según el economista, ese flujo se corta en 2018. Esa es la medida clave, que provoca la polémica que hay. Ese fondo lo utilizan prioritariamente las grandes empresas.
Fazio dice a ese respecto: “El sistema de fondo de pensiones lo está viendo una comisión que se designó. La idea es pasar a un sistema de reparto, que lo hará los administradores de fondos de pensiones, a diferencia de lo que ocurre en Argentina, que los recursos los maneja el Estado. En Chile, los manejan las empresas que controlan el sistema, que son extranjeras, y los recursos los destinan fundamentalmente a préstamos, a grandes intereses financieros. En relación a esto, en el anterior gobierno de Bachelet, crearon una pensión básica solidaria para las personas que no tenían pensiones u obtenían una pensión muy baja”.
Cómo es la "revolucionaria" reforma tributaria de Bachelet
“Es un cambio fundamental; es la reforma tributaria más importante en mucho tiempo”, dijo a MDZ Hugo Fazio, economista chileno.