El Gobierno quiere 0km a precio de diciembre

Exigirán a las automotrices retrotraer sus precios a los niveles previos a la devaluación. "Dolarizaron los precios cuando no se les dolarizaron los costos", acusó el ministro de Economía, Axel Kicillof. Las ventas caen en picada.

El Gobierno salió hoy a exigirle a las automotrices que bajen a niveles de diciembre último los precios de los autos producidos en el país para generar la recuperación de las ventas deprimidas desde enero por el fuerte encarecimiento de todos los modelos.

Kicillof afirmó que el Gobierno será "inflexible" para impedir despidos masivos y reconoció que está "preocupado" por las suspensiones que ya se generaron por acumulación de sotck debido a  la baja de las ventas.

El pedido lo hizo el ministro de Economía, Axel Kicillof, al referirse sobre la situación de incipiente crisis en la que han caído la industria automotriz y el sector autopartista, con unas 12.000 suspensiones y despidos en puerta que podrían ser masivos.

Según Kicillof, es "absolutamente injustificado" que los precios de los autos producidos en Argentina se muevan según el tipo de cambio porque la devaluación del pesos "sólo afectó a una parte de los componentes".

"Dolarizaron los precios (de los coches) cuando no se les dolarizaron los costos", sostuvo el funcionario al ser consultado en radio Nacional Rock sobre por qué se dispararon los valores del mercado y cayeron las ventas.

En ese sentido, el titular del Palacio de Hacienda exigió a las empresas automotrices "que retrotraigan los precios" a los niveles previos a la fuerte disparada porque de lo contrario "no van a (poder) vender".

"Si ponen precios más accesibles, estoy seguro de que las ventas van a mejorar", apuntó el funcionario y sobre la crisis laboral en las automotrices dijo que "la prioridad es que no se pierda una sola fuente de trabajo".

Suspensiones e incertidumbre

La crisis en la industria automotriz se profundiza. Peugeot y Citroën paralizaron a finales de abril la producción en su planta bonaerense de Villa Bosch, según informaron fuentes de la compañía al diario Clarín. Sus casi 3.000 operarios fueron suspendidos hasta esta semana y cobrarán el 65% de sus salarios.

A los trabajadores licenciados por la automotriz francesa se sumaron otros 500 en Córdoba de la fábrica de camiones Iveco.

El argumento para la suspensión de las actividades fue que por el conflicto de la semana pasada en Siderar les faltaban chapas para la fabricación de vehículos. Pero en la automotriz reconocieron que si hoy las ventas fueran mayores no hubieran tomado la decisión de paralizar la producción: “Se hubiera seguido fabricando aunque los autos quedasen sin terminar. Esta suspensión servirá para adecuar el stock de la empresa a la nueva realidad”.

A Volkswagen, por otro lado, “le sobran” 720 trabajadores. La empresa acaba de poner en marcha un programa de jubilaciones anticipadas para el personal mayor de 62 años. Por esta vía se irán 320 empleados, pero aún falta definir el destino de los restantes 400. El gremio SMATA quiere evitar los despidos y negocia un sistema de licenciamientos rotativos.

Por lo pronto, la automotriz alemana ya tiene decidido suspender su actividad durante cuatro días durante mayo en su planta de General Pacheco.